Así lo aseguró el titular de Enacom al participar de un nuevo seminario de la Fundación Internacional para el Desarrollo Local.

El Presidente de FInDeL, Daniel Cravacuore, explicó que Gonzalo Quilodrán resume los 3 ejes en que se desarrollaron todos los seminarios virtuales desde el inicio de la pandemia. Explicó que «estamos en un proceso de cambio social como pocas veces se ha visto en la historia de la humanidad». Señaló que fue «funcionario tanto en el área de comunicación como del interior en Salta, su provincia natal. Y también estuvo a cargo de la Casa de Salta en Buenos Aires.

Achicar la brecha

Gonzalo Quilodrán explicó que «uno de los grandes desafíos del gobierno es tener una profunda visión federal en algo tan sensible como las comunicaciones y la brecha digital».

Enfatizó que «tenemos una Argentina muy desigual. Y eso se profundiza cuando analizamos la conectividad y las telecomunicaciones. Tenemos una Argentina hiperconectada en los grandes centros urbanos. Allí el mercado funciona, las inversiones privadas con economía de escala que las fomentaba». Por el contrario, señaló, «tenemos la Argentina profunda, que alberga la gran mayoría de los 2300 municipios. Allí la economía de mercado no funciona. Las inversiones privadas se ralentizaron. Hay 2 millones de hogares argentinos donde no llegó la infraestructura privada ni pública para conectarlos».

Ante eso, afirmó, «Un gobierno proactivo no puede quedar de brazos cruzados». Y añadió que «es mucho más amplio que el decreto 690».

Precisó sin embargo que en el sector de las telecomunicaciones «el sector privado es muy desigual también. Es asimétrico. Hay un puñado de empresas muy grandes, y más de 1200 prestadoras de servicios TICS que son las que dan vida a nuestros pueblos.»

En ese sentido, explicó el papel que le cabe al Estado. «Queremos un Estado que tenga músculo a la hora de la regulación. Para que en las mesas de discusiones sectoriales no tenga tanta desigualdad a la hora de negociar con los gigantes de las comunicaciones privadas».

La nueva normalidad

El funcionario señaló que «esta nueva normalidad nos llama a repensar el futuro y el presente. Estamos en una región del mundo que no es la más pobre, pero es la de mayor desigualdad».

En ese sentido remarcó lo que nos dejó la pandemia. «La peor grieta está entre los que pudieron estudiar y los que no pudieron hacerlo. Los que pudieron trabajar y los que no. Los que se pudieron comunicar con sus seres queridos y los que no pudieron.»
Pero enfatizó que es tiempo de «pensar las políticas de arraigo desde la Argentina Profunda. No desde el ‘interior’. No somos el interior de nada».

Desde ese punto de vista remarcó que «contar con la conectividad como la infraestructura básica en los municipios implica que los vecinos se puedan desarrollar en el lugar que los vio nacer. Ningún nivel de gobierno puede hacerse el distraído respecto a esto. Tenemos que repensar una Argentina Federal a partir de la igualdad de oportunidades. Buena parte de ello es la inclusión digital».

Pero aclaró que no se trata solamente de conectividad, sino de tener también el dispositivo de acceso. «No hay reducción de brecha si no hay dispositivo que nos permita usar la infraestructura. Es importante reducir la brecha en esto también».


La hora del «pace car»

Entusiasta, Gonzalo Quilodrán planteó que es el momento ideal para empezar de nuevo. Lo graficó con la situación de «pace car» en el automovilismo, cuando todos vuelven a su posición ante un accidente.

En ese sentido afirmó que «el sector de la economía digital está llamado a ser uno de los motores de la economía en la recuperación pospandemia. Si hacemos lo que tenemos que hacer, generamos una enorme potencialidad de arraigo en los territorios. Con conectividad no hace falta la migración interna. No hace falta una Capital superpoblada con una Argentina profunda donde radican las economías regionales. Tenemos una potencialidad para robustecer los gobiernos locales. Tenemos una posibilidad inigualable».

El funcionario agregó: «Si no hacemos nada terminamos siendo cómplices de esa desigualdad. En argentina hay 14 millones de hogares. 5 millones no tienen acceso a la conectividad. Entre ellos, 2 millones carecen de infraestructura. Esa diferencia de 3 millones se da en los barrios populares de las grandes ciudades. Es decir, hay cobertura pero no es accesible. Tenemos que dar cobertura y garantizar que sea asequible. Es una enorme posibilidad para planificar medidas a largo plazo para que los gobiernos locales puedan hacer obras, eso es favorecer la igualdad de oportunidades para que nuestros vecinas y vecinas elijan quedarse. Por eso nuestra premura en tomar decisiones, finalizó.

Los planes

Con el objeto de superar la desigualdad, Quilodrán explicó que «Arsat es la que más kilómetros de fibra óptica tiene desplegados. El viernes destinamos 38 millones de pesos para renovar las placas y multiplicar el ancho de banda para ampliar la Red Federal de Fibra Óptica. Significa más y mejor internet. Pero no compite en el comercio minorista. Llega a las localidades para que pequeñas cooperativas, Pymes, tomen la internet mayorista y hagan la última milla. Donde llega Arsat se abren oportunidades».

Por otra parte, se está ejecutando el Plan de conectividad. «Hoy sólo el 40% de las escuelas tiene conectividad. La idea es llevar al 100%. Con redes y antenas de radioenlace vamos a llegar al 95, el resto tiene que ser satelital. Otro programa es el de Barrios Populares, un fondo de mil millones para dar infraestructura a los barrios Renabap. El tercer plan es para corredores viales. Con criterio turístico y productivo se va a brindar conectividad, el presupuesto es de 800 millones de pesos».

Además, informó que «estamos en pleno proceso de recuperación de la TDA, antena por antena. Y con la Secretaría de medios estamos trabajando en una nueva grilla que garantice el acceso a contenidos atractivos. También venimos trabajando en fortalecer la industria audiovisual argentina, producción de ficción. Es un gran nicho exportador, tenemos una gran capacidad de recursos humanos. Trabajamos muy fuerte en el relanzamiento con fuerte contenido nacional y con incentivos para la exportación».


Finalmente, y en respuesta a una consulta del director de Agenhoy, explicó la importancia de que por el DNU 690 se consideren las telecomunicaciones como un servicio público. «En servicio público hay empresas monopólicas que prestan un servicio a cambio de una tarifa. Cuando hablamos de servicio público esencial, estratégico, en competencia, no hay tarifas sino precios. Los aumentos no se van a dar de modo unilateral. Tendrán que pedir autorización al Enacom,» finalizó.

Los territorios

Cristian Cardozo, intendente del Partido de la Costa, agradeció a Julio Pereyra que como dirigente, hace algunos años «nos advirtió que el mundo estaba cambiando y que era importante atender a la tecnología y las comunicaciones».

A su vez, señaló que «hoy el presidente respondió a preguntas que nos hacemos en los municipios más alejados». Aludió a la presentación de Alberto Fernández junto al gobernador de Chaco Jorge Capitanich de la obra de extensión de Internet. Por eso dijo que «Hoy es un día de celebración por todo lo que se está haciendo».

Contó que «el Partido de la Costa tiene unos 100 mil habitantes, es un destino turístico. Sabemos que tenemos que ser anfitriones. Soñamos con un municipio mejor constantemente. Y nos preguntamos cómo van a ser las ciudades del futuro».

Y finalizó diciendo, en coincidencia con Quilodrán, que «hay que llegar con los fierros, la conectividad, pero también con la educación para poder usarlos».