Ella tejía su vida con toda prolijidad. Aunque el gato travieso de la vida le desordene las madejas dedicada mente enrolladas años tras años.

Podía elegir ante tanto entrecruces de lanas e hilos tejer con cualquiera, al azar.Pero no...

“Su placer era y es tejer la trama”.Ovillar, desenlazar, desanudar y continuar con el diseño que elige.En su juventud combinaba los más sorprendentes puntos, colores y texturas.

Eso le valió el dote de la gran tejedora.Hoy no rechaza su historia solo disfruta de esta manera de entrelazar su vida...Nos encontramos casualmente.

Mi descalabrada forma de hilar corrió algunos de sus puntos. Los que transformo en calados de bellas flores.Enmarañe sus hilos sin su permiso.

Ella con puro amor, como una araña, dándome bolilla, tejió la colcha de nuestra cama.Con los cabellos de mis antiguas amantes que se pegaban sobre mi ropa, construyo un chal que a todo hombre siempre envidian.

Con las pelusas de mis recuerdos me hizo un echarpe que llevo conmigo.

Y con el tiempo de mis desplantes trenzo una suave soga que enlazo mi corazón.     Y nos acompaña todos nuestros días