Jesús Salvador: prometido por el Padre, anunciado por los profetas, señalado por el Bautista, esperado por todos tus hermanos y hermanas; tú que quisiste nacer en el seno purísimo de María para ser «Dios con nosotros»; que tambien nuestros corazones se conviertan en pesebres para recibirte con alegría y renovada esperanza. Amén