Contrariamente a lo que se temía sobre los efectos de la pandemia en el conurbano bonaerense considerado un polvorín, hay datos de las últimas horas que subieron la autoestima, tanto de la Casa Rosada, como de la gobernación.

Uno de ellos tiene que ver con que el consumo de agua aumentó entre un 20 y un 30% en una amplia zona de populosos barrios.

Esa estadística es clave, ya que las principales fábricas están inactivas. Indica que la gente está cumpliendo al pie de la letra las recomendaciones de higiene que dio el gobierno, se lava más las manos, se baña con mayor frecuencia y baldea la casa, entre otras cosas, reveló una fuente confiable de ABSA a la que consultó AGENHOY.

Los detalles surgen de una primer radiografía de la situación de emergencia, recogida en las zonas de San Vicente, Marcos Paz, General Rodríguez y Campana y en los barrios Don Orione, en el partido de Almirante Brown y  el Pepsi, en Florencio Varela.

El mismo vocero destacó “la labor abnegada del personal de ABSA, que con equipos especiales, máscaras y guantes, se juegan la vida a diario y salen a la calle para garantizar el servicio de agua y cloacas. Y después vuelven a sus casas y aunque toman todas las precauciones, nadie duda que están expuestos al peligro de contraer el virus. Imagínese, si en medio de esta emergencia se corta esta prestación, explotaría todo”, añadió el informante. En cuanto a los cortes de agua que se producen en La Plata, la misma fuente señaló que “esto ocurre porque cuando hay cortes de energía dejan de funcionar las bombas y se resiente el servicio.

Pero la situación está bajo control”, aclaró.

NOTAN ESCASA PRESENCIA DEL VIRUS EN GBA

El Gobierno quiere que las estructuras hospitalarias del conurbano y la ciudad de Buenos Aires estén articuladas. Eso quiere decir que haya un mapa sanitario que le permita al Presidente conocer las disponibilidades que tiene en cada hospital en tiempo real. Así podrán contabilizar cuántas camas de alta, media o baja complejidad hay. En qué lugares cuentan con respiradores para los pacientes más complejos y en dónde faltan insumos para afrontar la crisis. 

Otra de las señales que despiertan optimismo en la Casa Rosada en relación al aislamiento, tiene que ver con la escasa presencia del virus en el Gran Buenos Aires. Las estadísticas son notables. Por ejemplo, en San Martínhay 4 contagiados; en La Matanza, 15; en Morón, 4; en Quilmes 8; en Florencio Varela 1, en Vicente López 22; en Escobar 6; en Tigre 8. Como observa, en esos ocho populosos distritos, los casos son pocos y no hay ningún fallecido. También se pudo saber que todo paciente del Gran Buenos Aires que requiere terapia intensiva es derivado al Hospital Muñiz y allí, hasta ahora, hay sólo 9 personas en esa situación.

Para el Comité de Crisis que monitorea a diario la situación, la clave está en la cuarentena que bajó fuertemente el tránsito de las zonas con alta presencia de personas que viajaron hacia las zonas con ciudadanos humildes, cuyas condiciones de aislamiento son mucho más difíciles. Una de las razones por las que se abren los bancos este viernes de semana es, justamente, evitar las aglomeraciones en esos distritos del Gran Buenos Aires, donde las necesidades son mayores, y la gente fue corriendo a los cajeros sobre todo por la Tarjeta Alimentar.

LA INCIDENCIA DE LOS QUE VIAJARON AL EXTERIOR

Como surge claramente de las estadísticas, el coronavirus sigue todavía asociado a los viajes al exterior, aunque ya exista la circulación autóctona o comunitaria. Los distritos como Vicente López (22), San Isidro (25) o Pilar (13) son los que más casos tienen a raíz de la mayor presencia de sectores con mayor poder adquisitvo que tuvieron la oportunidad de viajar a Europa, Estados Unidos o destinos en los que convivieron con miles de turistas. El otro distrito con más de diez afectados es La Matanza (15), un municipio que en cantidad de habitantes supera a buena parte de las provincias argentinas.

Pero el dato de mayor trascendencia es el de la ocupación de camas en el Muñiz, ya que es el destino de quienes necesitan terapia intensiva y un respirador, puntos críticos en las catástrofes que se viven en Italia, España y ahora en Nueva York. El Muñiz está reservado para los pacientes del Gran Buenos Aires, en especial los que provienen de hogares humildes, porque los afectados de clase media recurren a las prepagas y a las clínicas privadas. Los nueve casos que hay en el Muñiz son –según la evaluación oficial– un dato muy positivo de que la cuarentena viene impidiendo que el Covid-19 se expanda a gran velocidad en el conurbano.

LAS INTERNACIONES SON UNA PIEZA CLAVE

El presidente Alberto Fernández, el ministro Ginés González García y el Comité de Crisis están muy atentos a estos números, por lo que se viene diciendo desde el principio: en el Gran Buenos Aires, los hogares tienen pocas posibilidades de aislamiento, dada la cantidad de personas que viven en una misma vivienda y el peligro de expansión rápida del virus.
Una medida adoptada por el gobierno, los intendentes y el Comité de Crisis es que todos los afectados son internados. En el mundo se dice que esa medida no es necesaria y que sólo requiere de internación el 20% de los que se contagiaron el virus.
Sin embargo, todos los intendentes están de acuerdo que, para esta etapa, lo mejor es que se cumpla el aislamiento en internación porque en sus casas no se garantiza.
Con estos criterios, lo que está sucediendo es que una parte de los contagiados está en camas dispuestas por los municipios y otra parte, con más recursos, en clínicas privadas. Pero todo contagiado, hasta ahora, en cama hospitalaria.

LOS OPERATIVOS SANITARIOS SE MULTIPLICAN

Un punto clave es que los intendentes ya están preparando todo para la próxima etapa cuando tengan una cantidad de contagiados que ya no se puedan internar. Los datos que le entregan diariamente a la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza dan cuenta que desde el principio, tuvo 98 casos sospechosos, de los cuales se descartaron 53 por laboratorio.

De los 8 confirmados, dos ya fueron dados de alta y seis siguen en tratamiento. Quedan 37 casos sospechosos en estudio, es decir que por cada confirmado hay unos cinco sospechosos. La proporción es la misma en otros municipios, aunque en algunos hay siete sospechosos por cada confirmado, lo que demuestra que podría haber un lógico crecimiento durante abril.

Para cuando llegue ese momento se están disponiendo lugares en los que el afectado no sea internado –para preservar las camas para los casos más serios– pero donde pueda mantener el aislamiento, teniendo en cuenta las dificultades en su vivienda. Lo que se está trabajando es en la preparación de centros comunitarios, hoteles, lugares para eventos, algunos edificios deportivos. Hay intendentes que llaman a esa estructura que tienen preparada “camas leves”. Fernando Espinoza, en La Matanza, está armando nada menos que 4.000 camas de esa naturaleza.

LA IDEA DE APLANAR LA CURVA DE LA PANDEMIA

Como se viene diciendo oficialmente, la estrategia central de la cuarentena es aplanar la curva y demorar los contagios del virus todo lo que se pueda para dar tiempo a la preparación. En este terreno, el haber cortado buena parte del circuito de la Ciudad de Buenos Aires hacia el conurbano y de los barrios de mejor poder adquisitivo hacia los barrios más humildes seguramente aportó al achatamiento de la curva.

Están los que, por supuesto, suponen que no se está testeando lo suficiente y por lo tanto que puede haber más contagiados que los oficializados. Otro de los puntos vulnerables de la cuarentena fue la corrida a los cajeros electrónicos el viernes pasado y este lunes. Las colas se dieron fundamentalmente en el conurbano porque allí está la mayor cantidad de beneficiarios de los planes sociales, la asignación universal por hijo y los jubilados que ganan la mínima y por lo tanto necesitaban el dinero de manera urgentísima. Las colas motivaron reuniones inmediatas del gobierno, el Banco Central, los bancos y la Asociación Bancaria, por lo que se dispuso que las entidades abran este viernes, justamente por esa razón: preservar la cuarentena en los barrios con más dificultades para el aislamiento.

UN PARTIDO QUE NO ESTA GANADO

Entre las estrategias que maneja la Casa Rosada está cambiar el “quedate en casa” por “quedate en tu barrio”. Es una manera de reconocer que no es fácil mantener el aislamiento cuando en una vivienda conviven 5 o 6 personas, en un ambiente muy reducido. Provoca conflictos y, al mismo tiempo, mayor peligro de contagio. Pero el objetivo es el mismo: marcar un ámbito más o menos cerrado, impedir el tránsito del virus todo lo posible de unos barrios a otros.

Todo está orientado a lo mismo: preservar el conurbano, impedir la escalada allí, mantener los buenos números obtenidos en estas primeras dos semanas con la cuarentena. Desde ya que el partido no está ganado y se está avanzando en esta crisis sin experiencia, sin mapa y haciendo camino con las experiencias del día a día.

Otro signo solidario que le cayó muy bien a la Casa Rosada, es que más de 27 mil personas se anotaron en Ciudad y casi 20 mil profesionales de la salud se inscribieron en Provincia para el voluntariado de tratar enfermos y cuidar ancianos. 

LA LABOR DE LAS REDES DE CONTENCION

Los ejemplos podrían repetirse en otros tantos municipios del conurbano. Las redes de contención y asistencia están instaladas en la gran mayoría de las localidades donde la pobreza es una realidad cotidiana. Un eslabón importante de esa cadena son las organizaciones sociales: Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, y el Movimiento Evita son los que tienen mayor representación en los barrios.

En los últimos meses del año pasado el diputado nacional del Movimiento Evita, Leonardo Groso, realizó un informe denominado “Comer Bien”, en el que hizo un relevamiento de mil de comedores y merenderos comunitarios de la provincia de Buenos Aires. Ese trabajo arrojó un paquete de datos que dejaron a la luz una parte del sistema de ayuda que hoy es central en los municipios.

Se determinó que en el 74,4% del total de los merenderos y comedores que hay en la provincia trabajan entre 1 y 10 personas, mientras que en el 18,9% entre 11 y 20; y únicamente en el 6,7% más de 20. Esa gente es partícipe necesaria en la red social de contención. En los mil merenderos y comedores que se relevaron se alimentan diariamente 56 mil personas.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.