El ajuste que lleva a cabo el gobierno de Mauricio Macri tiene un impacto central en la administración pública nacional, donde el achique en la planta de trabajadores cada vez es más profundo. En los últimos dos meses, se redujeron 10.600 puestos de trabajo en el sector.


De este modo, en diciembre de 2015, había registrados 240.600 empleados y en julio de este año, esa cifra cayó a 206.856, según datos actualizados del Ministerio de Modernización. Entonces se registraron 33.744 desvinculaciones, entre despidos, retiros voluntarios y jubilaciones. Las dependencias que más se achicaron, en base a lo relevado por ATE, fueron el Ministerio de Educación (3.940 bajas); el Congreso Nacional (2.035); la Comisión Nacional de Energía Atómica (2.000); el Ministerio de Desarrollo Social (1.199), y el Ministerio de Cultura (1.194).
Por su parte, el relevamiento que hizo UPCN, distinguió aproximadamente 20.000 bajas, de las cuales la mitad serían de planta permanente y la otra mitad, contratos transitorios. Pero advirtió sobre un ingreso de 10.000 empleados «con sueldos altos», por lo que el ahorro de gastos fue «casi nulo».
En tanto, los empleados estatales de las provincias se incrementaron de 1.508.500 a 2.283.895 entre 2005 y diciembre de 2015, según datos de Modernización.
En junio de 2018 llegaron a ser 2.309.245, aunque si bien la cifra subió, el ritmo de crecimiento se desaceleró.
Los municipios pasaron de 414.700 empleados en 2005 a 442.560 en diciembre de 2015, en tanto que en la actualidad son 453.799.

Ezequiel Bértola