En una reunión clave con líderes parlamentarios, el Gobierno resolvió hoy que no convocará a sesiones extraordinarias para este mes, pero cosechó el compromiso de sectores de la oposición de comenzar en marzo el tratamiento del proyecto de ley de barras y de financiamiento de los partidos políticos.


El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, estuvo poco más de una hora y media de una reunión con legisladores en el despacho del jefe del interbloque Argentina Federal, Miguel Ángel Pichetto, donde se definió dar marcha atrás con el plan original de liquidar esos temas en extraordinarias.
En cambio, se acordó que el proyecto «antibarras» se retome en marzo en la Cámara de Diputados, y en paralelo se trate en el Senado la iniciativa para regular los aportes de campaña de empresas.

«Ya estamos trabajando para las primeras semanas de marzo», anticipó Frigerio en declaraciones a la prensa acreditada en el Congreso.
«Las extraordinarias funcionan cuando hay una decisión del Poder Ejecutivo. En esto el Poder Ejecutivo entendió que no había ningún tema de premura o urgencia. Ese ha sido el argumento y a partir de 1 de marzo empieza a funcionar el congreso en sesiones ordinarias», añadió Pichetto.
Del encuentro, que se inició pasadas las 13:00 y terminó minutos antes de las 15:00, también participaron el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y los senadores Alfredo Luenzo, Rodolfo Urtubey y Carlos «Camau» Espínola, pudo saber NA.

Según adelantó Pichetto, el proyecto de financiamiento de partidos políticos será abordado en comisiones «en la segunda semana de marzo» y la meta es que sea votado antes de concluir ese mes o a lo sumo en abril, de manera tal que la normativa pueda aplicarse al proceso electoral de este año.
El proyecto de financiamiento de los partidos había sido parte de la agenda legislativa de fines del año pasado, y si bien logró en la Cámara Alta dictamen de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto, luego se empantanó por divergencias en torno a la pretendida legalización de los aportes de empresas a las campañas.

El rionegrino destacó que no habrían «grandes cambios» al dictamen ya aprobado, aunque reconoció que podría haber «alguna observación» que pueda llegar de la Cámara de Diputados y que sea motivo de debate en el Senado entre los distintos bloques. .
«Es muy importante que tengamos una ley de financiamiento de los partidos bancarizada, para que los aportes de campaña no estén sometidos a procesos judiciales posteriores», consideró.

El tratamiento del proyecto de ley antibarras había sido apurado por el Poder Ejecutivo luego del escándalo por los incidentes en las inmediaciones del Estadio Monumental durante la frustrada «Superfinal» entre River y Boca, y pese a las quejas opositoras pudo aprobarse en general en el recinto el 18 de diciembre pasado.

Sin embargo, la sanción quedó trunca porque los legisladores no lograron ponerse de acuerdo sobre las modificaciones durante el tratamiento artículo por artículo, por lo que el proyecto fue devuelto a comisiones.

Según anticipó Pichetto, en la agenda parlamentaria de marzo podría colarse un tercer tema vinculado a un proyecto de blanqueo laboral que viene incubándose a paso firme en el Ministerio de Producción y Trabajo a cargo de Dante Sica.

Consultado acerca de si en la reunión se planteó un debate en torno a la iniciativa de extinción de dominio, que finalmente fue impulsada por decreto por el Gobierno, Pichetto reveló que él expresó que «habría que haber agotado la instancia parlamentaria» antes de tramitarlo por DNU.
«El gobierno debería haber profundizado su tarea. En la Cámara de Diputados tienen mayoría. El decreto es de una fragilidad absoluta, avanza sobre la materia penal. Este tema lo analizará la comisión de DNU», explicó el rionegrino.

NG