Así lo declara la Organización de Naciones Unidas, el 19 de Noviembre. La función es hacer un llamado a las entidades sanitarias y los gobiernos para que tomen conciencia de la problemática de las personas que viven sin acceso a un saneamiento y a condiciones higiénicas adecuadas.

No es un dato menor que, en Argentina, más de un millón de personas viven en casas que no tienen inodoro, y son más de seis millones si sumamos a quienes no cuentan con descarga de agua en el inodoro.

A nivel mundial son 2.500 millones las personas que no tienen acceso a instalaciones de saneamiento adecuadas. Obviamente, las consecuencias son trágicas para la salud, la dignidad y la seguridad humanas, así como para el medio ambiente y el desarrollo social y económico.

Melisa Delgado Niglia