Se trata de la emblemática fábrica de Canale, de Lavallol, que quebró tras 143 años.

Luego de cinco meses del despido y dos de acampe, los trabajadores que ya no tienen esperanzas de cobrar indemnización quieren volver a sus funciones en formato de cooperativa.

Su delegado, Nicolás Macchi, dijo: «Estamos dispuestos a aguantar el tiempo que haya que aguantar». De los 86 empleados que quedaron en la calle, 60 seguirán luchando para reinsertarse en su trabajo.

Según se supo, la cooperativa tiene los trámites avanzados porque ya está integrada ante el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), falta la matrícula.

 

Carolina Bisgarra