El vicepresidente de la UCR, lo afirmó en diálogo con #Primera Mañana y argumentó «que alguien me explique sino es un golpe de estado, tener la policía amotinada sin acatar las órdenes y además al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, invitando al presidente a que renuncie».

Federico Storani opinó que más allá de las críticas hacia Evo Morales, «es claramente un golpe de Estado» lo ocurrido en el vecino país. «Aunque uno puede reconocer errores cometidos por el gobierno de Evo Morales, por ejemplo cuando convocó a un plebiscito para modificar las Constitución y lo perdió, entonces apeló a la justicia para poder ser candidato, o las irregularidades producidas en las últimas elecciones, sin embargo ahora no hay ninguna razón para producir el golpe de Estado», remarco.

Sobre este punto, el dirigente político agregó que «Morales ya había anticipado públicamente que convocaba a nuevas elecciones, había disuelto el Tribunal Electoral que estaba acusado de parcial y partidista, por lo tanto existían todas las garantías, con veedores internacionales, para que se llevara a cabo un nuevo proceso electoral».


«Es obvio que se intentaba un golpe de Estado encabezado por alguien que no participó en las elecciones como candidato, que es un empresario ultra conservador de Santa Cruz de las Sierra, como el el sr Camacho, que defiende intereses energéticos, en particular vinculados al sector gasífero», afirmó.

En este contexto, Storani se refirió a la postura del gobierno de Mauricio Macri frente a éste hecho y calificó de «lamentable» y «ambigua» la posición del mandatario, al tiempo que expresó que «es contraria con los principios que internacionalmente ha sostenido la Argentina en toda su historia, y ni siquiera es coherente con lo que plantea la cláusula democrática del Mercosur».

En particular, el vicepresidente de la UCR, historizó como su partido se posicionó ante acontecimientos similares. «Desde Yrigoyen quien mantuvo la neutralidad porque sostuvo que era una guerra interimperial la primera guerra mundial, cuando instruyó a Alvear a la Sociedad de las Naciones en esa dirección, o cuando Arturo Illía se negó a mandar tropas a Santo Domingo para no convalidar una invasión, o cuando el mismo Raúl Alfonsin se plantó ante el propio Ronald Rigan», recordó.

Respecto de como impacta la situación de Bolivia en la región y los escenarios de convulsión social que se suceden en países vecinos, Storani se preguntó si «los sistemas democráticos, tal cual los concebimos, son compatibles con altísimos niveles de inequidad social«.

En este sentido, se manifestó en contra de cualquier golpe de estado, ya sea en Bolivia o en Chile «donde gobierna Piñera, quien está en las antípodas de lo que yo pienso ideológicamente», y analizó que en este último «está claro que la revuelta social se debe a que más allá del crecimiento de PBI en los últimos años, la inmensa mayoría está marginada y no accede a cuestiones elementales como la salud y la educación«.

No obstante, concluyó que «el sistema democrático hay que perfeccionarlo porque no veo ninguna otra forma de poder llevar adelante las mejoras que no sea dentro de los sistemas democráticos».

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