LA PLATA.- (De la corresponsalìa de AGENHOY).- A partir de hoy arranca una semana de tensión y expectativa entre el gobierno provincial y los gremios, en el marco de la negociación de la pauta salarial 2016, en un marco de tironeos entre reclamos que van hasta el 45% de aumento y una oferta oficial que se adelanta como mucho menor. En el medio, el inicio de las clases previsto para el 29 de febrero está a merced de toda la discusión.

El arranque de la discusión está prevista para este miércoles, cuando funcionarios provinciales se sienten a discutir por primera vez la pauta salarial con los docentes, por la mañana, y con los estatales, por la tarde. Lo que se termine fijando con el primer sector marcará los parámetros para discutir con el resto, como los empleados judiciales y los profesionales de la Salud.

Hace diez días, los principales dirigentes gremiales de los maestros y los estatales enmarcados en la Ley 10.430 tuvieron su primer encuentro pero de comisiones técnicas. El llamado del ministro de Trabajo provincial, Marcelo Villegas, fue sólo para discutir cuestiones relacionadas a las condiciones laborales de los trabajadores, pero los gremios reclamaron que querían abrir la discusión salarial en forma “urgente”, lo que ocurrirá el miércoles.

La mesa bonaerense estará atravesada, como es costumbre, por la discusión de los docentes a nivel nacional. Los gremios y el ministro Esteban Bullrich volverán a encontrarse mañana, en el intento de acercar las lejanas posiciones de ambas partes: el Estado nacional ofrece entre el 20% y el 25%, en función con la inflación prevista para este año, y los maestros reclaman una suba de entre el 35% y el 50%.

En la Provincia, frente a las dificultadas financieras largamente advertidas por la gobernadora María Eugenia Vidal y su ministro de Economía, Hernán Lacunza, aún no se explicitaron porcentajes pero se estima que seguirían la línea nacional, en atención a “ser responsables con establecer subas que después se puedan pagar”.

Frente a ese preludio, la presidenta de la Federación de Educadores Bonaerense (FEB), Mirta Petrocini, salió la semana pasada a advertir que su sindicato, miembro del frente gremial, reclamará un mínimo de “cinco cifras” de suba salarial, es decir, un 42,9%.

Su par de Suteba, Roberto Baradel, también habló de un piso del 40%. Desde Udocba también reclamaron una “reparación histórica” del salario y mencionaron los ajustes en las tarifas de los servicios de luz y gas como dos ejemplos de la necesidad de una suba sustantiva que impida la pérdida de los montos de bolsillo.

El ministro de Educación bonaerense, Alejandro Finocchiaro, el interlocutor estatal en este debate, intentó bajar las expectativas. Dijo que la recuperación del salario estará prevista, paulatinamente, para los próximos “cuatro años”.

Y en este contexto es que no se descarta que una falta de acercamiento de las posiciones pueda derivar en un conflicto.

Los trabajadores estatales también van expectantes al encuentro. Desde UPCN, su secretario general Carlos Quintana, advirtió que el gremio quiere escuchar la oferta que realice el gobierno provincial, aunque descarta de plano que “con un aumento en las tarifas de energía eléctrica del 300% es imposible acordar en un porcentaje de suba del 25%”.

Desde ATE, Oscar De Isasi anticipó posición: un “urgente” aumento retroactivo a enero y “en una sola cuota”, así como la reincorporación de trabajadores despedidos y mejoras laborales.

Las posturas de cada sector y del gobierno anticipan asi un escenario de desafío en los acuerdos y en sortear posibles conflictos.

Ezequiel Bértola