Luego de varios casos de violencia callejera, en su mayoría con taxistas y automovilistas por discusiones de tránsito, que se viralizaron la semana pasada se dio a conocer que más de 400 hechos de conflictividad en la vía pública llegan por día a la Justicia porteña y bonaerense.

El caso más relevante que se registró fue el del video que registró el violento episodio protagonizado por un taxista en el cruce de Triunvirato y La Pampa, de Villa Urquiza.

El taxista y un automovilista se golpearon mutuamente los vehículos, luego el taxista lo fue a buscar y protagonizó una pelea.

Sin embargo, en el final, decidió chocar al otro auto y casi atropella peatones, con su esposa y su bebé en la parte trasera del mismo.

El Décimo Informe sobre Conflictividad Vecinal en la Ciudad de Buenos Aires, elaborado por el Ministerio Público porteño, es contundente, con un registro de 37.654 hechos de amenazas, daños, lesiones en riña, tenencia de armas, hostigamiento, intimidaciones, ruidos molestos y conductores bajo los efectos del alcohol.

El promedio cotidiano es de 103 hechos con estas características, informó este domingo Diario Popular.

En la provincia de Buenos Aires se calcula que son más de 300 los expedientes abiertos por esas mismas causas, en los cuales no se incluyen hechos de homicidios, consumados o en grado de tentativa.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, hay también miles de denuncias que se originan por problemas ocasionados dentro de los edificios, con el consorcio, básicamente por filtraciones de humedad y ruidos molestos, aunque la variedad es casi infinita.

Muchas veces estos disparadores culminan con personas golpeadas o heridas de gravedad. Para tener una medida del problema, en territorio porteño hay un servicio de mediación que cada vez atiende mayor cantidad de situaciones.

«Puede terminar muy mal una de estas disputas. Siempre recordamos el caso registrado años atrás con un vecino que mató a golpes a otro tras pelearse por la ubicación en la vereda de un contenedor para la basura, en Mataderos», recordó un integrante del SAME, el servicio de emergencias médicas.

LF