El equipo del Muñeco dominó de principio a fin, tuvo chances para ganarlo, pero falló en la definición y con el 0 a 0 se quedó con un punto que no le sirve para pelear el torneo. Por el lado del Xeneize, que también quedó lejos en su zona, volvió a evidenciarse su falta de juego y su escaso poderío ofensivo.

River fue claramente superior a Boca en la primera parte porque manejó la pelota y acertó con el plan que bloqueó el esquema ofensivo de su rival, ya que ni Gago, ni Palacio, ni Lodeiro y menos aún Tevez tuvieron participación. Para eso, el equipo de Gallardo se respaldó en el buen trabajo de Ponzio y Domingo en el mediocampo, más los desbordes de Mercado y Vangioni en los laterales y el esfuerzo de Alario en ataque.

Las situaciones de peligro fueron todas de River, más allá de la aproximación de Palacios en Boca (5min) cuando no conectó un centro de cara al arco. Luego, Mercado lo perdió en soledad (17min) tras una pelota detenida; Ponzio, de número nueve, no definió con certeza (27min) frente a Orión y Mora (37min) estrelló su remate en el palo tras centro de Driussi.

Durante ese tiempo River ofreció buenos pasajes de fútbol, con toques sucesivos, mientras que Boca exhibió falencias en todas sus líneas. Solo Daniel Díaz se mostró seguro cada vez que exigieron a su equipo.

La segunda parte no tuvo tantas llegadas ni el predominio de River en el juego. Esta vez se repartieron la posesión porque el Millo no fue el mismo, acusando cierto desgaste físico.

Gallardo notó ese bajón en su equipo y buscó con Gonzalo Martínez desequilibrio en el uno a uno y un buen pie con una mente fría con Luis González, mientras Boca, en el segundo partido de Guillermo Barros Schelotto como entrenador, esperó algún contraataque que lo dejase mano a mano con Barovero, pero no ofreció otra solución ante el planteo de su rival.

Boca, que en la temporada sólo anotó en cuatro de los 14 partidos que disputó entre oficiales y amistosos, volvió a apoyarse en el Cata Díaz, que tuvo una buena actuación cuando obturó a Alario y apareció para despejar cuando River se animaba en bloque.

River también tuvo las más importantes en el segundo tiempo con un remate flojo de Fernández (7min) que atrapó Orión y la más clara fue cuando el ingresado Iván Alonso pifió el centro del Pity Martínez (36min) de cara al aquero de Boca, que luego le contuvo el remate a Mora.

El Xeneize solamente contabilizó el remate de Tevez (en otro Superclásico deslucido de su parte) que desvió Vangioni (28min) y contuvo Barovero.

En los minutos finales del Superclásico aparecieron los miedos ante la posibilidad de quedarse sin nada y se notó en demasía con nerviosismo y cansancio en ambos planteles.

River, que sufrió la baja en el último minuto por lesión de Maidana, tuvo la chance de ganar su segundo clásico consecutivo tras el triunfo ante Independiente (Gallardo nunca le pudo ganar a Boca como entrenador del Millo por el campeonato local), para mantenerse en la lucha por el título pero lo desperdició.

Boca, que en la semana empató sin goles ante Racing por Copa Libertadores, se retiró preocupado porque el rendimiento fue malo. Ambos tienen ocho puntos en la zona 1 y 2, respectivamente.

En la próxima jornada River Plate jugará como visitante ante Colón de Santa Fe, por la zona 1, y Boca Juniors será local frente a Unión de Santa Fe por la zona 2.

Ezequiel Bértola