El municipio de Lanús procedió a la clausura de una oficina comercial de la empresa Edesur, en respuesta a reiteradas denuncias de vecinos sobre el estado de abandono que presentaba la sede ubicada en avenida Hipólito Yrigoyen al 4600.

Entre las irregularidades que se detectaron había baños en mal estado e insuficientes, falta de alarma contra incendios y salida de emergencia inhabilitada, entre otras.

Desde el municipio recordaron que a principios de 2016, el intendente Néstor Grindetti presentó una demanda colectiva acompañado por las firmas de cientos de vecinos que ratificaban los reiterados incumplimientos por parte de la empresa. La misma fue ganada en segunda instancia lo cual, implica que la concesionaria está obligada a cumplir con el protocolo de emergencia que exige la Justicia.

Este no es el primer caso en que Lanús debe interceder por acciones irregulares de Edesur. Desde diciembre de 2015 se produjeron varios cortes de suministro que motivó una denuncia de la gestión de Grindetti. La distribuidora fue condenada al pago de una multa de $ 200.000 por cada día de falta de suministro.

También cabe recordar un hecho trágico ocurrido en junio de 2017 en el que cuatro menores murieron producto de un incendio que tuvo como origen la falta de energía en el domicilio.

LF