*Por Alejandro Delgado Morales

Selva tropical, calor sofocante y las maravillosas Cataratas del Iguazú, hasta que de pronto, la temperatura baja inicialmente a los 5 grados y al trasponer la puerta de ingreso, los 10 bajo cero se hacen sentir. Es el IceBar Iguazú que impone una nueva tonalidad a la zona, que agrada a los turistas (los brasileños parecen sentirlo más) y constituye un atractivo más a la gran propuesta de #CataratasTodoElAño que pregonan las autoridades locales.

Buena música, buenas bebidas, indumentaria apropiada y todo un contexto de paredes, vasos, barras, mesas y sillones hechos de hielo. En media hora (tiempo suficiente para disfrutar la experiencia), hay una variedad de tragos que pueden consumirse sin límite y el clima se configura moviéndose al compás de diferentes ritmos y la búsqueda de las mejores fotos y videos.

Fernando Piccini es el hombre de las relaciones públicas, que relata con entusiasmo el crecimiento que viene experimentando la propuesta en este ámbito que está en el kilómetro 5 de la ruta 12, en el ingreso a la ciudad.

El desembarco de omnibus con turistas es frecuente y la capacidad de 140 personas en el bar suele colmarse. Piccini apuntó que «para mitad de año» esperan poder sumar un emprendimiento complementario, que seguramente dará de qué hablar: Un restaurante con base en los árboles vecinos. Y habrá más, pero de momento los socios prefieren no anticiparlo.

Melisa Delgado Niglia