A menos de dos semanas para la oficialización del programa Precios Cuidados, la Federación Argentina de Industrias de Pan (FAIPA) solicitará una reunión con la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, para proponerle un precio fijo del «pan francés fresco» entre $80 y $100 durante seis meses, en un marco de freno a la suba de tarifas hasta el 30 de junio, aunque con la condición de que la bolsa de harina no supere los $1.000.

A través de algunos de sus referentes, el sector panadero ya acercó el planteo al Gabinete nacional, aunque la intención es concretar una cita con Español para que el «pan tipo francés fresco» esté dentro de la nómina de Precios Cuidados que comenzará a regir el próximo 7 de enero. Como anticipó este medio, el plan tendrá una duración anual con revisiones trimestrales, según le confirmó la funcionaria de Comercio Interior a la cámara COPAL la semana pasada.

Uno de los directivos de FAIPA, Gerardo Di Cosco, expresó : «estamos expectantes de un encuentro con la secretaria de Comercio Interior porque creemos que si la harina se mantiene en torno a los mil pesos la bolsa, y con las tarifas congeladas, el abastecimiento de pan a nivel nacional puede estar por abajo de cien o en cien pesos el kilo». No obstante, el dirigente estableció que por características propias, «la ciudad de Buenos Aires siempre tiene precios superiores».

La cámara nacional ya había enviado, antes de la asunción del presidente Alberto Fernández, una carta al ahora ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, en la que lo dejó en claro: «Estimamos mantener por un período de seis meses un precio en el kilo de pan que rondaría entre $80 y $100; esto si existiera la posibilidad de mantener el precio de la harina (no supere los $1.000) y las tarifas de los servicios, sin aumentos por seis meses». Luego, vía la ley de Solidaridad y Reactivación Productiva, el costo de estos últimos quedó frenado hasta el 30 de junio.

En la misiva, FAIPA declaró: «Nuestra industria ha sido castigada por el modelo liberal del anterior Gobierno, dolarizando nuestros insumos y tarifas por servicios, llevando a la industria a declarar la ‘Emergencia Nacional’ por primera vez en toda su historia». Y remata: «Los panaderos van a estar codo a codo trabajando en lo que el nuevo Gobierno crea conveniente».

En los últimos doce meses ya cerraron más de 1.300 panaderías en la Argentina, con la pérdida de más de 5.000 puestos de trabajo. El también presidente de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Rosario afirmó recientemente a este medio: «tenemos un nivel de caída en las ventas del 35% a 40% en lo que va del año».

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