Silvia Kochen, profesional del Hospital El Cruce, coordinó los equipos científicos que propusieron la reglamentación superadora de la ley de cannabis medicinal.

El Ministro de Salud de la Nación y la Secretaria de Acceso a la Salud presentaron la propuesta. Lo hicieron en la primera reunión del Consejo Consultivo Honorario sobre la investigación médica y científica del uso del cannabis y sus derivados

El documento propone la posibilidad del autocultivo con fines terapeúticos y la producción pública con controles de calidad. Además, la investigación para el uso en otras patologías, y el expendio de aceites en farmacias.

El trabajo es un desarrollo del CONICET a través de su Red de Cannabis y sus usos medicinales (RACME). La coordinadora científica es la Doctora Silvia Kochen, investigadora principal del Consejo y profesional del Hospital EL Cruce.

“Desde la Red sin pausas, ni el verano, ni la pandemia, ni glorias, ni penurias pudieron parar nuestro trabajo. La prioridad fue la creación de una Reglamentación Superadora de la Ley 27.350. Y desde el primer borrador, que se hizo en forma colaborativa entre todos, se fue haciendo público a través de la pagina Web del CONICET. En especial se acercó cada vez a las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, organismo de aplicación”, explica Kochen. Destaca a su vez la apertura, compromiso y acción de la nueva presidencia del CONICET respecto al tema en cuestión.

La propuesta

Al escuchar la propuesta de la nueva Reglamentación presentada por las autoridades del Ministerio de Salud, Kochen, expresó su alegría. «Fue mayor al reconocer que refleja en su totalidad la propuesta de la Red. Los aspectos centrales fueron lograr la legalidad para el auto-cultivo y el cultivo artesanal por parte de las ONG. Así como, el cultivo, producción, distribución y acceso a las y los pacientes. Garantizando a través de los organismos regulatorios existentes y los servicios ya en marcha y nuevos la calidad y seguridad del producto final”.

Asimismo, Kochen hizo hincapié que se acordó con todos los presentes en mejorar todo lo necesario aquellos aspectos que así lo requieran. Y continuar fortaleciendo todos los mecanismos para terminar con las condiciones de ilegalidad e inseguridad en la que se encuentran actualmente las y los pacientes.

Y concluyó: “Ahora tenemos como desafío avanzar con las condiciones de garantía y seguridad con el cultivo, la producción, los controles de calidad. También la investigación y la docencia en todo nuestro país. Y al mismo tiempo continuar con el trabajo de elaboración de una ley de cannabis medicinal superadora de la actual”.

Además del CONICET, el Consejo sobre la investigación médica y científica del uso del cannabis y sus derivados, está integrado por representantes de la (ANMAT); del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Instituto Nacional de Semillas (Inase); del Consejo Interuniversitario (CIN); de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLA). Se suman integrantes de seis organizaciones civiles que tienen entre sus fines la investigación y el uso terapéutico del cannabis. Mamá Cultiva Argentina, Ciencia Sativa Bariloche, Cannabis Medicinal Río Negro, Centro de Estudios de la Cultura Cannábica (CECCA) y Cannabis Medicinal Argentina (CAMEDA).

Liliana Lopez