Se trata de 7 jóvenes que en diciembre de 2017 golpearon a otro en un local de comidas rápidas, quienes en un juicio abreviado reconocieron que lo hicieron por su orientación sexual. La fiscalía acordó pena de tres años en suspenso y tareas comunitarias.

 

 

Los imputados son  Gastón Trotta, Alejandro Trotta, Rodrigo Cardozo, Juan Ignacio Olivieri, Facundo Curto, Juan Bautista Antolini y Jonathan Romero, quienes en diciembre de 2017, en un local de comidas rápidas ubicado en la calle Córdoba, agredieron y golpearon a Jonathan Castellari, de 26 años, por su orientación sexual.

La víctima, que estaba acompañada por su amigo, logró escapar luego de que este último pudiera distraer al grupo. Castellari fue trasladado al Sanatorio Güemes, donde le diagnosticaron traumatismos en ambos ojos –con fractura de piso y cara interna de la órbita derecha–, rotura y fisura de los dientes centrales, distensión muscular y hematomas y lastimaduras por todo el cuerpo. Los empleados del local y otros testigos dieron cuenta del episodio.

 

Los acusados acordaron con la fiscalía a cargo de Fernando Fiszer, una pena de tres años de prisión en suspenso por el delito de “lesiones graves calificadas por haber sido cometidas con odio hacia la orientación sexual” y además deberán cumplir tareas comunitarias con instituciones que militan por la diversidad sexual como el Bachillerato Popular Trans Mocha Celis, la Casa Trans y el Servicio de Endocrinología del Hospital Fernández.

 

AgenHoy dialogó con Lourdes Arias, docente del Bachillerato Trans Mocha Cellis, quien dijo: «La condena está bien, es la primera vez que se incluye la figura de odio hacia la orientación sexual como agravante, viendo a la violencia por prejuicio contra la orientación sexual y las identidades de género no normativas». Además, recordó a la activista Diana Sacayán, asesinada en 2015: «Me recuerda al juicio por Diana, donde se usó por primera vez la carátula de ‘travesticidio’, un crimen agravado por el odio hacia el género.»

 

En ese sentido, reflexionó sobre la adjudicación de la palabra ‘homofobia’ a esta causa: «No estoy de acuerdo en que se use este término, ‘fobia’ es miedo, y acá hay odio al género, o en este caso a la orientación sexual».

 

«Esto es más allá de la condena, y se resuelve con educación, implementando por ejemplo la ESI -Educación sexual integral-, mucha gente actúa por ignorancia o prejuicio hacia nuestra comunidad», sostuvo Arias.

 

http://agenhoy.com.ar/2018/11/16/educacion-sexual-integral-para-decidir/

 

Respecto de parte de la pena que recibieron los agresores de esta causa, de 96 horas de trabajo no remunerado en instituciones, como el Bachillerato Mocha Cellis, la consultada dijo: «Por un lado tengo alegría por esta condena y por otro, incertidumbre de cómo lo abordaremos desde nuestro instituto; por eso esta tarde tendremos una reunión para evaluar cómo lo trataremos y aceptaremos o no esta decisión».

 

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Carolina Bisgarra