El juez de Familia Claudio García, quien desempeñaba funciones en Olavarría fue destituído por acoso y violencia laboral, siendo además inhabilitado para ejercer cargos en la Justicia de por vida.

García había sido denunciado en 2017 de acoso sexual y violencia laboral, por parte de una trabajora.

El jurado de enjuiciamiento lo encontró culpable de estas acusaciones por unanimidad, y resolvió destituirlo en un fallo histórico que se aplica por primera vez.

La parte acusatoria, había pedido que el jury se lleve adelante con perspectiva de género.

Mientras que la defensa del magistrado había pedido su absolución.

Sin embargo, durante el desarrollo del juicio, el mismo acusado aseguró que su “conducta fue moralmente reprochable, pero no punible”.

Ante aquellas palabras, la Asociación Judicial Bonaerense afirmó que “el magistrado reconoció los hechos expresamente con una frase escalofriante”.

Fueron varios los testigos que declararon durante el proceso de enjuiciamiento, entre ellos los instructores de Control de Gestión de la Suprema Corte quienes además aseguraron que el juez García incurría en una inexcusable delegación de funciones y que no redactaba las sentencias.

El jurado que, finalmente, encontró culpable al juez de familia Claudio García estuvo integrado por el Presidente de la Suprema Corte Eduardo De Lázzari; los Conjueces titulares los letrados Carlos Fernando Valdez (La Plata), Adrián Murcho (San Isidro), Fulvio Germán Santarelli (San Isidro), Héctor Benito Mendoza Peña (La Plata) y Juan Pablo Cafiero (San Isidro).

En representación de la Legislatura estuvo el senador de la Unión Cívica Radical, Leandro Blanco; la diputada de Cambio Federal, María Elena Torresi y su par del PRO, Aprile.

La decisión de removerlo de su cargo y de inhabilitarlo de por vida para ocupar cargos en la Justicia, fue por unanimidad. 

Rodrigo Gauna