Tras la propuesta de «desdolarización de la economía» de parte de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) a cargo de la ex presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, economistas consideraron la medida «deseable» pero explicaron que se trata de un proyecto a largo plazo y destacaron la necesidad de medidas económicas concretas.

En esa línea, el economista Martín Trombetta, becario postdoctoral CONICET, aseguró: «La Argentina tiene un problema de inflación alta hace más de cinco décadas, salvo los noventa que se ancló el tipo de cambio por ley. Permanentemente se busca financiar el estado con impuesto inflacionario. La inflación destruye el valor de la moneda como reserva de valor, entonces si dinamitamos el ahorro en pesos es lógico que la gente compre dólares porque es lo que conocen y entienden».

«El M2 (la cantidad de dinero en circulación en una economía) está al nivel más bajo desde 1998 porque todo el mundo compró dolares. Además, hay sectores como el financiero e inmobiliario que están completamente dolarizados, mientras que en Brasil o Chile los departamentos están valuados en su propia moneda«, agregó.

Desdolarizar la economía es un noble objetivo que se puede lograr, si hacemos todo bien y con mucho viento a favor, en 20 años. Que digan que van a hacer eso el año que viene es tan humeante como cuando los macristas decían que íbamos a crecer exportando por sacar el cepo

En el informe, FIDE consideró indispensable la necesidad de desplegar una estrategia integral de desdolarización de la economía como condición necesaria para avanzar en una fase sostenida de crecimiento y estabilidad. A su vez, calificó de “racional” reciente el control cambiario, pero afirmó que “sería ingenuo pensar que este problema tan hondo de nuestro bimonetarismo se arregla simplemente con una medida del BCRA”.

Gabriel Caamaño, de Consultora Ledesma, calificó la desdolarización como un objetivo «loable», pero señaló que la dolarización de la economía es «más una consecuencia que una causa».

«Que se haya dolarizado en términos históricos es más una consecuencia que una causa. Es un objetivo loable pero el problema es cómo lo haces: si te peleás con los síntomas, no solo vas a fracasar como se ha hecho reiteradamente sino que vas a generar efectos contraproducentes», manifestó.

Caamaño afirmó también que es imprescindible la implementación de un programa económico adecuado para reconstruir las funciones en moneda local: «Para que el peso sea reserva de valor, hay que generar un esquema consistente de política económica sin crisis de balanzas de pago para crecer de forma sostenida«. Sin embargo, aclaró que se trata de un «camino largo».

Por último, Fausto Spotorno, director de la consultora Orlando Ferrés, resaltó la necesidad de una politica monetaria «clara y transparente» y apuntó contra el informe que publicó el think tank de Marcó del Pont: «No es más que una intención porque no dice una sola palabra sobre cuál va a ser la política monetaria».

«La propuesta no es lógica en el corto plazo, el problema no es de los argentinos sino de la pérdida del peso. La dolarización es un hecho por la destruccion de la moneda local y, de movida, se requiere reparar la confianza en la moneda local y en la economia argentina», finalizó.

Melisa Delgado Niglia