Por Melisa Delgado Niglia.

Alrededor de 100 personas pasaron a engrosar las filas del desempleo tras el cierre de una empresa en Córdoba. La planta no fabricará nada más desde el 1° de octubre.

Cuando los operarios y administrativos de la fábrica MWM International Engines ingresaron a trabajar hoy a la mañana, se encontraron con la noticia del el cierre definitivo en Argentina de la empresa que es subsidiaria de la norteamericana Navistar.

Comunicado mediante, la empresa explicó los motivos del cierre: “A pesar de varias iniciativas para impulsar la producción local de motores y componentes y, recientemente, los grupos electrógenos, la continuidad de las operaciones de la compañía se ha vuelto inviable debido a los bajos volúmenes para satisfacer la demanda del mercado local”.

Más allá de que la empresa anunció que pagará el 100% de las indemnizaciones, los salarios y premios adeudados, la preocupación se trasladó a la comunidad. En la fábrica se desempeñaban alrededor de 100 personas, la mitad de ellos operarios, un número difícil de absorber por el mercado local. Y a ese número hay que sumarle otros 70 que se quedaron sin empleo cuando cerró la firma Súper Uno de Colonia Caroya.

“El director de la empresa nos habló muy bien, dijo que es cuestión de cómo se encuentra el país así que no seríamos la excepción. Ya veníamos con años duros de emergencia laboral. Hace más de 1 año y medio que venimos trabajando con jornada reducida de cuatro días y disminución en el sueldo así que la veíamos venir”, expresó en diálogo con AgenHoy, Sergio Márquez, operario que trabajó durante 11 años en la fábrica que hoy cerró sus puertas.

El comunicado de la empresa

Melisa Delgado Niglia