Lo expresó el papa Francisco al presidir un encuentro con los líderes cristianos y de otras religiones en la Universidad Chulalongkorn de Bangkok, Tailandia, donde recordó: “Estamos invitados a ser actores y gestores directos en la construcción de una cultura basada en valores compartidos, que conduzcan a la unidad, al respeto mutuo y a la convivencia armoniosa”.

«Hoy es tiempo de atreverse a imaginar la lógica del encuentro y del diálogo mutuo como camino, la colaboración común como conducta y el conocimiento recíproco como método y criterio”, dijo el papa Francisco.

En este sentido, el Santo Padre destacó que es necesario un reconocimiento y valoración mutua, y que la cooperación entre las religiones, es aún más apremiante para la humanidad actual.

El mundo de hoy se enfrenta a problemáticas complejas, como la globalización económico-financiera y sus graves consecuencias en el desarrollo de las sociedades locales; los rápidos avances conviven con la trágica persistencia de conflictos civiles: migratorios, refugiados, hambrunas y bélicos; y también con la degradación y destrucción de nuestra casa común”.

Antes de finalizar, Francisco advirtió que “todas estas situaciones nos alertan y recuerdan que ninguna región ni sector de nuestra familia humana puede pensarse o construirse ajena o inmune a las demás”.

LF