A medida que se acerca la fecha de las elecciones, aumentan los nervios en el seno del PRO. Esta vez el protagonista de la historia es Néstor Grindetti, que conoce a Mauricio Macri desde los tiempos de Socma, la empresa del clan familiar.

Fundador e histórico tesorero del PRO, el actual intendente de Lanús fue un caracterizado funcionario y puntal del presidente y del macrismo en general. Pero el resultado de las PASO -donde Grindetti quedó 14 puntos abajo de la cosecha del Frente de Todos en la interna que consagró a Edgrado Depetri como principal candidato opositor- modificó drásticamente la estrategia electoral del oficialismo, donde se disparó una masiva mancha venenosa de los candidatos con el primer mandatario.

“No pedimos que corten a Mauricio, corten a Depetri”, dijo Grindetti el viernes, en su relanzamiento de campaña, durante un discurso que tuvo la elocuente intención de despegarse de su amigo y mentor.

La operación despegue que el jefe comunal de Lanús ensayó el pasado viernes 27 en el estadio cubierto del Club Porvenir incluyó un llamado expreso a cortar boleta y hasta un cambio en la ornamentación de la campaña: desapareció el amarillo y el acto se tiñó de granate, el color que identifica al club Lanús.

El intento de pegar su imagen al club local con mayor feligresía grafica la intención de Grindetti de municipalizar la elección. En la misma línea, usinas anónimas lanzaron campañas de “fake news” donde buscan asociar a Depetri con supuestos planes de construcción de viviendas en el Velódromo municipal, una de los espacios verdes más valorados por los vecinos. “Desmiento categóricamente y denuncio la campaña sucia del intendente Néstor Grindetti. Es triste que busquen manipular la voluntad popular utilizando nuestra imagen. La democracia es el mejor ejercicio que tiene una sociedad, es preocupante que Grindetti no la respete”, cruzó Depetri, en un comunicado donde denunció la operación.

En el Frente de Todos de Lanús, sin embargo, creen que el oficialismo incrementará su hostigamiento a medida que se acerque la fecha del comicio. Anotaron como indicio la amenaza formulada por el presidente del Concejo deliberante, Marcelo Rivas, quien sugirió que los concejales del Frente de Todos «podrían ser llevados por la fuerza pública» al recinto del Concejo si se niegan a dar quórum en la próxima sesión, donde está prevista una agenda caliente: la aprobación del debate obligatorio entre los candidatos a Intendente y el otorgamiento de 300 millones de pesos destinados a obras que Grindetti busca mostrar como logros de gestión.

La tensión política que el jefe comunal le imprimió a su campaña derramó sobre sus propios partidarios, que el viernes cerraron el acto de relanzamiento con una batalla campal entre barras. La escena recordó a un episodio similar ocurrido en 2015, cuando una pelea entre barras dejó un tendal de heridos en el acto de asunción del jefe comunal.

NG