Este jueves, el gobernador Axel Kicillof se reunió con el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, y el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia, Agustín Simone.

En el encuentro, los funcionarios acordaron trabajar en una agenda conjunta a fin de avanzar en un plan de obras públicas común.

Al finalizar la reunión, Simone dialogó con la prensa y contó la intención fue “compartir con él (por Katopodis) cuál es el diagnostico que tenemos de la Provincia y la idea fundamental de coordinar esfuerzos entre ambos ministerios, para ir diseñar y lanzar el plan de obras públicas en conjunto”.

En esa línea, el funcionario provincial explicó que «hay obras que están detenidas, neutralizadas y canceladas, que alcanzan los 4 mil millones de pesos». Y agregó: “Hay de todo. Hay obras que vienen muy lentas o paradas desde casi principio de 2019 y hay otras que después de las PASO dejaron de recibir pagos”.

En otro orden, el ministro bonaerense resaltó que “en general, el 2019 fue un año muy malo”, al tiempo que detalló “repasamos todas las obras y las áreas que tienen que ver con el Ministerio de Obras Publicas de Nación y con el nuestro de Infraestructura. También repasamos la situación de vialidad, vivienda, hidráulica. Vimos de todo un poco”.

Asimismo, sostuvo que la gestión de María Eugenia Vidal dejó “redeterminaciones de precios pendientes -alrededor de unas 700- y una deuda por más de 2500 millones de pesos, principalmente entre vialidad, viviendas y el propio ministerio”.

Antes de finalizar, el político comentó “comenzamos a discutir el presupuesto en que se incluirá un plan estratégico donde la prioridad serán los recursos hídricos e infraestructura hospitalaria”.

En ese sentido, el titular de la cartera bonaerense habló del Plan Maestro del Río Salado y afirmó que “la cuarta etapa tiene ejecución cero, hay un financiamiento que dio el Banco Mundial pero no se hizo nada. Eso lo estamos viendo con la gente de la entidad porque ellos están preocupados porque eso es algo que se debería haber iniciado hace más de un año”.

Antes de finalizar, Simone sostuvo que “la principal demanda de los intendentes de Cambiemos es similar a la de los del Frente de Todos, donde reconocen que “el 2019 fue un año muy malo para la obra pública”.

LF