El líder de los camioneros, Hugo Moyano volvió a desligar a su hijo Pablo de las acusaciones por asociación ilícita con la barra de Independiente que le imputó el fiscal Sebastián Scalera y acusó a Mauricio Macri de «incapaz» para gobernar. Además, amenazó con la convocatoria a un paro general si, finalmente, el juez del caso ordena el arresto.


Respecto de si se ordena la detención de su hijo, que deberá decidir el juez Luis Carzoglio, el titular de Camioneros aseguró que «la gente va a reaccionar, porque Pablo es muy querido», y remarcó: «No descartamos un paro nacional cuando se trata de una injusticia de esta naturaleza».
«Posee una incapacidad absoluta de gobernar el país, es un instrumento del poder, del FMI», dijo Moyano de Macri. «Los que lo rodean lo hacen (gobiernan) con maldad, están endeudando al país y la gente se tiene que dar cuenta, evidentemente están mirando otra película. Ellos quieren tener un país colonizado», enfatizó el líder camionero.
El cacique cegetista confirmó que un nutrido grupo de gremialistas se movilizará esta semana a la terminal área de Ezeiza para recibir a Pablo Moyano, que estuvo de viaje por Singapur, en el marco de la reunión anual de la Federación Internacional del Transporte (ITF). «Los delegados quieren ir a buscar a Pablo a mostrarle la solidaridad», dijo el padre. Sergio Palazzo y Omar Viviani anunciaron la adhesión de la Corriente Federal de Trabajadores y otras organizaciones de la CGT. Se estima que llega entre el jueves y el viernes.
Sobre el secretario general adjunto de Sichoca y vice del Rojo pesa un pedido de detención, que debe resolver el juez Luis Silvio Carzoglio. Pablo podría aterrizar y quedar inmediatamente detenido.
El fiscal Scalera considera al hijo de Moyano sospechoso de integrar una asociación ilícita junto a la primera línea de la barra brava de Independiente, que incluía a Pablo «Bebote» Álvarez y que se dedicaba a defraudar al club, a través de la venta ilegal de entradas. Por esa causa, Álvarez, otros barras, al igual que el exdirigente del club de Avellaneda Noray Nakis ya están procesados y varios ya se encuentran con prisión preventiva.
«Pretenden amedrentarnos, creen que doblegando a los Moyano avanzan sobre toda la dirigencia gremial y los trabajadores. Ese es el objetivo que tiene este Gobierno, que hambrea más a gente, que lleva políticas que se desdicen, es un desastre. Con todo tipo de medidas tratan de distraer a la gente de lo que estamos viviendo. Quieren terminar con todo aquello que le puede poner resistencia al desastre que están haciendo», replicó Hugo Moyano.
«Auditaron el gremio y no hay nada raro, entonces van a Independiente», se quejó el gremialista. «Le hicieron firmar a (Bebote) una denuncia y él fue el primero en ir preso. En las cosas de la gestión anterior (de Alberto Cantero) que se denuncian estaba sentado en la mesa chica el ministro de Seguridad de la provincia (Cristian) Ritondo: o es cómplice, o se hacía el distraído o no se daba cuenta de lo que estaba pasando, ¿cómo se pueden creen semejante disparate? La cuenta (offshore) fue abierta en la gestión anterior», subrayó.
Los camioneros denunciaron un gravísimo episodio intimidatorio a Héctor «Yoyo» Maldonado, dirigente de Camioneros e Independiente muy cercano a los Moyano, protagonizado por un «grupo comando compuesto por cinco hombres fuertemente armados, encapuchados y con guantes de látex, que viajaban presuntamente en un Honda de alta gama», alertaron el domingo pasadas las 22 horas.
Según los denunciantes, «Yoyo» Maldonado viajaba con su esposa y fueron interceptados en Sánchez de Loria al 1.800 por desconocidos, «apoyados por dos vehículos más, (de colores) oscuros» y «lo obligaron» a bajarse del vehículo. «Se llevaron los dos teléfonos que poseía, los documentos y el auto (marca Vento)», informaron las fuentes gremiales.
Pero lo más grave, según la versión de Maldonado, fue lo que le dijeron antes de irse: «Ya te imaginas para quienes trabajamos». El dirigente no fue golpeado, pero sí estuvo encañonado con un arma larga y otra corta. «Al irse desde la ventanilla uno grito: ‘Nunca más hablas…nunca más'», remarcaron.

Ezequiel Bértola