Una de las economistas cercanas al presidente electo Alberto Fernández, propuso «desdolarizar la economía argentina» para poder avanzar en una fase sostenida de “crecimiento y estabilidad”, según consignó el último informe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), que preside.

La ex presidenta del Banco Central de la República Argentina aseguró que la decisión de imponer un control de cambios más estricto «introduce cierta racionalidad», pero que es «ingenuo pensar que nuestro bimonetarismo se arregla simplemente con una medida del BCRA». «Si bien consideramos que se trata del régimen más consistente con la actual situación de severa insuficiencia de dólares y la urgencia por estabilizar el mercado, no se puede ignorar que su aplicación genera efectos colaterales adversos, como el surgimiento de mecanismos para eludir tales regulaciones o complicaciones en el funcionamiento de ciertos mercados muy dolarizados», expresó.

La exfuncionaria opinó, además, que la alternativa de los controles de cambios «no transforma los problemas en un lecho de rosas» y criticó la idea de desdoblar el mercado para que quede un dólar comercial administrado y un dólar financiero que flote libremente.

Marcó del Pont: «Este o cualquier Gobierno va a tener que reprogramar los vencimientos con el Fondo».

Marcó del Pont se sumó así al debate sobre qué hacer con la economía argentina a partir del 10 de diciembre, en un contexto de alta inflación, recesión, deuda en dólares y caída de las reservas del Banco Central. La economista se planteó en la vereda de enfrente a lo propuesto por especialistas nacionales e internacionales: la dolarización, en una especia de nueva convertibilidad.

 La ex presidenta del BCRA consideró en cambio que la problemática de la divisa extranjera “debe ser parte de la agenda del acuerdo social impulsado por el gobierno que asumirá funciones a partir de diciembre”.

Para ella, el desafío sería «articular esas regulaciones con otras políticas de fondo» y como una alternativa a los tipos de cambio diferenciales mencionó la imposición de retenciones y reintegros a distintos sectores de la economía. «La vigencia de un régimen cambiario que combine tipos de cambio efectivos diferenciales con regulaciones tendientes a evitar la fuga de capitales constituye, a nuestro entender, un esquema coherente no sólo frente a la urgencia por estabilizar las principales variables macroeconómicas, sino también con el desafío más a mediano plazo de la industrialización y la equidad», remarcó.

Desde las PASO, los depósitos en dólares registraron caída del 40% La economista aseguró también que el control del mercado de cambios es correcto, pero llegó «tardísimo».

«Es tardísimo. Estas medidas fueron impuestas por la realidad después de los sucesivos fracasos de las sucesivas decisiones del Gobierno, incluyendo el default selectivo, que se planteó para evitar meter algún tipo de regulación», sostuvo.

Melisa Delgado Niglia