Patricia Bullrich presidirá el partido y la escoltarán dos dirigentes que responden al ex jefe de Gabinete.

Los nombres fueron acordados sin elecciones y los intendentes provinciales quedaron fuera del reparto principal y controlarán algunas vocalías. El santafesino Federico Angelini y su compañera de bancada, la cordobesa Laura Rodríguez Machado quedaron como vices 1ª y 2ª, mientras que el larretista Eduardo Macchiavelli será el secretario general del partido.

La ex ministra de Seguridad es otra de las que salió fortalecida y comienza a sustentar su carrera por la jefatura de gobierno de la Ciudad. Parecía que Martín Lousteau tendría el camino allanado, pero ya le surgieron competidores.

Además de Patricia, Macri impuso a Guillermo Dietrich, a su ex secretario, Fernando de Andreis y a Carmen Polledo. Omar de Marchi y Martín Goerling también tienen cercanía con el ex Presidente. Angelini y Rodríguez Machado responden a Marcos Peña, al igual que Sergio Wisky, Martín Goreling y Raúl Schiavi. 

El intendente de Lanús, Néstor Grindetti y su consorte, Karina Spalla ocuparán vocalías, al igual que Verónica Barbieri, cercana al alcalde de Vicente López, Jorge Macri. La Provincia es uno de los distritos donde el liderazgo del PRO hizo pie y quedó claro en las nominaciones. La diputada nacional Camila Crescimbeni, cercana al sector de María Eugenia Vidal y Carolina Stanley, será otra de las vocales.

«Hay mucho para colar y no quedó mucho pata meter», se resignaron en el larretismo. Cerca del alcalde capitalino aseguran que su jefe político no tiene intenciones de desgastarse en los próximos dos años y adelantar una pelea que recién cobrará sentido en 2023.

LF