*Por Alejandro Delgado Morales.

La perspectiva presidencial está atada a convicciones, pensamientos, formas de ver la vida y origen; desde esta perspectiva Mauricio Macri considera que no fracasó al frente del Ejecutivo Nacional y más aún, promete no sólo más de lo mismo, sino más de lo mismo a la mayor velocidad posible para un eventual nuevo mandato. Su realidad está compuesta por elementos, situaciones y parámetros específicos.

Un pobre que sufre es visto por Macri como la consecuencia de décadas de corrupción y, a la vez, como el precio que se debe pagar para alcanzar el objetivo de un nuevo país que sepulte definitivamente al peronismo malvado, especulador y populista. Asegura que le provoca dolor ver a ese pobre, pero remarca que ahora al menos tiene pavimento donde pisar.

Fracasar para Macri no es haber desarrollado políticas que detonaron la inflación, que hicieron crecer la pobreza, que ubicaron a la clase media en deterioro permanente, que empujaron al cierre de empresas por doquier, que abrieron las puertas para que la desocupación avance a pasos firmes, que las inversiones no lleguen, que el dólar marque la ruta de precios asfixiantes y que los meneados “mercados” golpeen a su puerta en la Casa Rosada: NO.

Macri tiene su propia balanza y marca en las columnas del debe y el haber números que lo reconfortan, sobre la seguridad de que para ingresar en una Argentina que deje atrás los vicios del pasado, resulta indispensable “aguantar”.

¿Quién le puede reprochar al presidente por su perspectiva? Bueno, el amplio arco opositor de la política y, sobre todo, quienes pagan las consecuencias de tener que aguantar.

¿Quiénes lo alientan? El duro núcleo oficialista, los tradicionales de pensamiento clasista (alusión diplomática, se entiende), los anti (muy de esta época) y circunstanciales colaboracionistas entre quienes relucen conocidos periodistas y empresarios de medios de comunicación (que repetirán sus patéticos roles en próximos oficialismos).

Macri es Macri; votado, querido, odiado. Eso sí, Macri también es María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y siguen las firmas… Los buscadores de tesoros políticos escondidos en la provincia de Buenos Aires o en la Capital Federal pierden el tiempo.

Macri no fracasó, Macri cumple con su cometido… ¿Sobre la base de una realidad propia? ¿Una realidad virtual? ¿Una realidad que es vista bien diferente desde los cuatro puntos cardinales de la humanidad? Puede ser, pero recién en las urnas quedará establecido si la población  prefiere ver a la Argentina desde otra perspectiva.

Melisa Delgado Niglia