Después de un prolongado silencio y unas vacaciones de lujo de 60 días, Mauricio Macri dio las primeras puntadas para su vuelta a la arena política. Aunque aún descansa en el sur de la Argentino, hizo un “alto” y decidió tener su primera reunión partidaria en la zona de los lagos.

Allí arengó a sus seguidores pensando en las elecciones de 2021. Pero cometió un desliz que irritó a los radicales y se la dejó picando al peronismo: culpó a sus funcionarios del endeudamiento externo, señalando que él les había advertido que «en cualquier momento se va todo a la mierda y no nos dan un peso más».

Hasta el propio Alberto Fernández ironizó sobre este aspecto, señalando que: «Yo no sé si Macri cuando dijo eso estaba en un grupo terapéutico». Las redes sociales explotaron con ocurrencias sobre el nuevo rol del ingeniero, primero calificado durante su gestión como «domador de reposeras» y ahora devenido a terapeuta.

El ex presidente aunque todavía quiere mantener bajo perfil, se ve obligado a calentar motores porque sus socios  están que trinan con las primeras medidas del oficialismo y se tiznan la cara con la idea de empezar a dar batalla. Por ejemplo, el titular del radicalismo, Alfredo Cornejo, insistió en que el gobierno «le está metiendo la mano en el bolsillo a la clase media».

Dijo que  “sería injusto ponerle una nota negativa a un mes y días de gestión», pero consideró que «hay señales que son negativas, como el ensañamiento, en materia impositiva, sobre los sectores medios y este discurso de decir que es solidaridad cuando se están congelando los ingresos de los jubilados…”. 

El dirigente juzgó que se trata de “mentiras de patas cortas” decir que los impuestos son “a los ricos” y vaticinó que “se caerá el velo de que esto es solidaridad” cuando los jubilados “ven a una parte de sus haberes congelada y la clase media de la provincia de Buenos Aires reciba el Inmobiliario”.

Además, habló de “la alta influencia que tiene el grupo de Cristina Fernández de Kirchner en los temas judiciales”, en busca de “liberar a políticos que están presos por actos de corrupción”.

Cornejo cree que el Gobierno tiene que aplicar un shock capitalista y buscar un Estado inteligente, una combinación que juzgó necesaria y que el ex presidente Mauricio Macri “quiso hacer y no pudo, no supo”. 

Si bien reconoció que existe en el país “un sector de la población, indigente, que pasa hambre”, consideró que se trata de una realidad que “hay que mitigar” y resaltó que si es través de la Tarjeta Alimentaria, “en buena hora”.

Sobre la interna de la alianza Juntos por el Cambio, el ex gobernador de Mendoza manifestó que “no hay chance de un liderazgo único”, y reclamó una unidad que permita volver a tener chances electorales. “Si nos mantenemos unidos es mucho más fácil tener alternancia; si nos dividimos, le hacemos el juego a la coalición peronista gobernante y se quedan por 12 años más”.

En la misma dirección fue el vicepresidente de la Unión Cívica Radical, Federico Storani, quién calificó como “desafortunadas” las declaraciones del ex presidente sobre la deuda externa en su primera aparición pública en Villa La Angostura. “Me parece muy desafortunada que prácticamente su primera aparición, muy poco tiempo después de haber dejado el poder, sea para repartir responsabilidades a diestra y siniestra, como si no hubiese tenido nada que ver con la gestión y la deuda externa”.

Storani, junto a Ricardo Alfonsín, es uno de los dirigentes radicales más críticos del gobierno de Macri y del rol de la UCR dentro de Cambiemos. “Fue una gestión extremadamente mala, sobre todo si mirás los índices elementales como la inflación o la pobreza”, planteó.

Asimismo, dijo que el ex mandatario “no hizo autocrítica, no hizo balance» y consideró que «está muy lejos de revestir el carácter de una persona de estadista o liderazgo ”.El viernes 24 Macri recibió a un grupo de dirigentes del PRO de Río Negro para hablar de la coyuntura de forma distendida. Sin formular ninguna clase de autocrítica, resaltó que en 2019 se estaban construyendo “las bases para el crecimiento de la economía y la baja de la inflación” pero, tras el resultado de las PASO con la victoria del Frente de Todos, “ese camino no se pudo continuar”.

También le pateó a sus funcionarios las responsabilidades por el endeudamiento. «Yo siempre les decía, cuidado que los mercados no te dan más plata y nos vamos a la mierda. No se puede tomar deuda eternamente, hay que corregir esto. Después, cuando vino, fue un año y medio que fue una pesadilla», recordó sobre el préstamo del Fondo Monetario Internacional y la crisis que sobrevino posteriormente en 2018.

Macri reconoció que sintió el peso “sobre su cabeza” de los 44 millones de argentinos. “Sabía que no íbamos a poder seguir tomando deuda eternamente, que no podía para ningún lado achicar ese gasto. Mismo dentro de Cambiemos había problemas».

Desde febrero, Macri comenzará a reactivar su agenda internacional para posicionarse como la contracara de la política exterior que decidió encarar Alberto. Pero no solo eso, en los últimos días activó su teléfono para dialogar con varios de sus ex funcionarios, en especial ministros de su Gabinete para pedirles opinión sobre cómo veían las primeras semanas del nuevo gobierno e hizo especial mención a si estaban teniendo problemas judiciales o denuncias sobre el paso por la gestión.

También se comenta que bajo cuerda, el jefe del equipo amarillo le está metiendo fichas a la Sociedad Rural y a algunos dirigentes rurales para que el campo le salga a dar batalla al oficialismo con protestas en las rutas. 

Además, el jefe del PRO teme que empiecen a florecer causas contra sus ex funcionarios, como en el caso  del Ministerio de Desarrollo Productivo donde empleados encontraron un vuelto de 10 mil dólares en el fondo de un cajón.

El fiscal Gerardo Pollicita, investiga el origen del dinero y su razón de ser en esa oficina. Quien la ocupó hasta el 10 de diciembre, el ex secretario de Coordinación del entonces Ministerio de la Producción y Trabajo, Rodrigo Alberto Sbarra, registró un admirable crecimiento patrimonial en su paso por la gestión pública durante el gobierno de Mauricio Macri: arrancó con poco más de un millón de pesos y terminó con 30,5 millones.

Otro de los temas que inquietan a Macri, además de la causa del Correo, es la denuncia del recientemente asumido presidente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), Martín Cosentino Moreto, quien dio a conocer que el ex presidente le cedió una enorme cantidad de inmuebles de la Nación por $15.800 millones al Gobierno de la Ciudad horas antes de dejar el mando.

«Esto comenzó con un Decreto de Necesidad y Urgencia, al otro día de la derrota electoral”, señaló el subsecretario de Relaciones Institucionales del ex gobernador Daniel Scioli. Según detalló el funcionario, ese DNU autoriza a la AABE la entrega de bienes en compensación de deuda, que tenga la Nación con la Ciudad, que son bienes de todos los argentinos. 

Macri sabe que el futuro partidario es turbulento. Por eso comenzó sus primeros tanteos para sostener su  liderazgo. Los primeros días de febrero el ex presidente volverá a estar activo en Buenos Aires. 

Entre otras cosas, piensa retomar el armado de su fundación y generar charlas sobre distintas temáticas para dictar, especialmente, en el exterior. En cuanto a la oposición, quiere ser parte de la coordinación de la mesa que integren el PRO, la UCR y la Coalición Cívica. La unidad del frente opositor es uno de sus objetivos, según les dejó claro a sus interlocutores. “Vamos a ser parte de una oposición responsable”, planteó. 

Según pudo saberse en fuentes confiables, en esa mesa estarán los presidentes de los partidos: Patricia Bullrich, quien asumirá el 10 de febrero la presidencia del PRO, Alfredo Cornejo, por la UCR, y Maximiliano Ferraro, por la Coalición Cívica. A ellos se sumarán otros actores: los tres gobernadores (Gerardo Morales de Jujuy, Gustavo Valdés de Corrientes y Rodolfo Suárez de Mendoza) más el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y seguramente habrá lugar para María Eugenia Vidal y diputados como el radical Mario Negri y el senador Humberto Schiavoni del PRO, entre otros.

Por ello, Macri limitará sus apariciones públicas a la mínima expresión. “Si hay cuestiones puntuales, puede que reaparezca.  Por lo que pudo saberse, en sus flamantes oficinas en Vicente López hay pocos despachos y una parte de sus asesores trabajarán en la sede partidaria del PRO en la calle Balcarce. Los que se encolumnarán a su lado son Fernando de Andreis, el ex secretario general de la Presidencia y prácticamente un integrante más de su familia. También Darío Nieto, quien trabajaba como secretario privado del ex jefe de Estado y ahora colaborará con la agenda personal de Macri.

Entre los ex ministros, además de Bullrich, a quien erigió para presidir el partido que fundó, seguirá Guillermo Dietrich (Transporte), quien ya se transformó en amigo del ex mandatario y hasta sus mujeres comparten gratos momentos. También piensa en escribir un libro para hacer una radiografía de sus cuatro años de gobierno.  

Hace una semana, fue la ex primera dama Juliana Awada quien quebró el silencio de su marido, al publicar la primera foto de la pareja en este 2020. En el posteo que superó los 100 mil likes, se los ve abrazados a orillas del Lago Gallardo en La Angostura. Awada acompañó la foto junto a Macri con otras imágenes donde se destaca la inmensidad de la naturaleza patagónica.

Macri  residirá en la zona norte, en una casa que compró en la localidad de Acassusso. Lejos de los medios y de las redes sociales, su último posteo fue el 31 de diciembre donde en la previa del año nuevo analizó la coyuntura política en la que se encuentra Juntos por el Cambio tras alejarse del poder.

Titulado “El río del cambio”, Macri alentó a sus seguidores: “El cambio no depende de un gobierno, de un partido político, ni de una elección. El cambio que nosotros emprendimos juntos pertenece a la fuerza transformadora de la época”, expresó y agregó que “no importa quién gobierne, tarde o temprano deberá orientarse al cambio, alinearse en la misma dirección en la que íbamos o dejar lugar a otros que se dirijan hacia ahí. Porque quien quiera ir en la dirección contraria al futuro será superado por la energía del cambio”. 

Otro de los que volverá, con bajo perfil es el polémico Marcos Peña, el ex jefe de Gabinete que cosechó enemistades, sobre todo en los últimos dos años de gestión.

Peña, quien pasa sus vacaciones en las playas de Uruguay (al igual que los últimos años), lo ayudará a quien lo eligió para ser su sombra durante cuatro años. Peña no tiene pensado sumarse a la mesa política del frente opositor, pero será un colaborador dilecto para las charlas y conferencias que quiere dar Macri.

Además, el ex jefe de Estado sumó a su equipo al ex subsecretario de Comunicación Pública Gustavo Gómez Repetto, quien será el hombre que manejará la relación con los medios de comunicación en esta nueva etapa y coordinará el trabajo con el equipo partidario del PRO. Esta semana Macri recibió la peor noticia de parte de su asesor político Jaime Durán Barba, quien dijo que banca a Cristina.»Es la mujer más brillante de la Argentina», dijo. Pero también admitió que Macri «ya fue».

Sus dichos generaron furia en las redes sociales y bronca dentro de las filas de Cambiemos. La historia continuará con más fuego. 

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, ir al sitio: Jorge Joury De Tapas.      

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