Ocurrió durante el último año y de más del 600% durante los últimos cuatro años, según un informe del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos (CEPROFAR).

A su vez, los profesionales destacaron que si bien estos productos son fundamentales para la prevención, ante la exposición solar, “son considerados cosméticos de venta libre y no tienen cobertura de la seguridad social”.

“Está comprobado que la radiación ultra violeta (UV) es un importante factor de riesgo para los cánceres de piel. En Argentina, el 52,8% de los casos de melanoma se atribuye a la exposición a rayos UV, lo que lo ubica entre los países de riesgo medio – alto, según los datos para nuestro país de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC)”, recuerdan desde el CEPROFAR en un comunicado que cita INFO Farma.

La tasa en nuestro país es de 212 casos de cáncer de piel por cada 100.000 habitantes, de ambos sexos. Esto representa unos 125.000 nuevos casos de melanoma por año, según datos de 2018.

Los protectores solares son productos de uso externo que contienen sustancias físicas y químicas que actúan como barrera protectora de la piel ante las radiaciones solares.

Constituyen una defensa de primera línea, siempre que reúnan las condiciones necesarias de eficacia, seguridad y calidad del producto.

En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), es el organismo estatal que controla que estas condiciones se cumplan.

Estos productos son clasificados según su Factor de Protección Solar (FPS), sigla que identifica la protección que ofrece el producto contra los rayos UV: a mayor número de FPS, mayor protección.

Numerosos estudios demuestran la incidencia negativa de la radiación solar. De hecho, la incidencia de rayos ultravioletas también llega aún en días nublados, y de poca luminosidad, y está formada por rayos invisibles que penetran la piel y pueden provocar diversos problemas.

Entre las radiaciones UV se distinguen: las UVA, que causan envejecimiento de la piel y pueden causar cáncer; y las UVB, que causan enrojecimiento, quemadura solar, y predisposición al cáncer de piel.

Agenhoy