Singular preocupación ha despertado en La Plata el planteo de los intendentes peronistas del conurbano que le hicieron saber al gobernador Axel Kicillof en las últimas horas que resulta insuficiente la suma de 4 mil millones de pesos que les prometió para que puedan pagar los sueldos de abril.

En cambio, después de hacer números, ahora le reclaman 9 mil millones de pesos.

Tras el encuentro que mantuvieron el martes con Kicillof en la gobernación, los alcaldes se reunieron en la localidad de Adrogué, en el partido de Almirante Brown para analizar la propuesta y plantear cómo seguir con la negociación.

En ese cónclave hubo un consenso generalizado de que el mínimo que necesitan para hacer frente a los costos de la pandemia es de nueve mil millones de pesos.. Como se sabe, Kicillof ofreció 4.000 millones para los 135 municipios bonaerenses. De esos fondos, 1.000 millones se girarán a través del Código Único de Distribución (CUD), otros 1.000 serán compensación de deuda y los 2.000 restantes serán por préstamo del Banco Provincia, con tres meses de gracia a tasa cero y pagadero en 18 meses.

De acuerdo a los trascendidos de los últimos contactos entre las partes, el Gobernador pidió 48 horas para responder, ya que la diferencia  es de más de cinco mil millones de pesos.

Fuentes confiables revelaron que  los intendentes rechazan de plano recibir fondos en formato de préstamo. Es más, analizan para el caso de no recibir respuesta de Kicillof ir a la Casa Rosada para hablar con el propio presidente Alberto Fernández.

Los jefes comunales tienen la información de que la Casa Rosada girará al gobierno bonaerense una asistencia de doce mil millones de pesos y no en calidad de préstamo, sino como ayuda en el marco de la emergencia sanitaria. De allí entonces el planteo de pedir $9.000 en lo inmediato y $12.000 para el mes próximo.

El planteo que hacen es que el confinamiento obligatorio les trajo nuevas funciones a los jefes municipales como el control de precios, el control de cumplimento de cuarentena y la ayuda alimentaria, lo cual les genera múltiples gastos. Como agravante plantean que en varios distritos del Gran Buenos Aires la recaudación de tasas municipales cayó de manera estrepitosa y en algunos casos alcanza el 70%.

En las próximas horas, la negociación con el gobierno provincial entrará en una zona caliente toda vez que el viernes, los intendentes empezarán a pagar salarios. Desde hace semanas, los jefes comunales vienen planteando que los gastos que supuso el control de la cuarentena y la caída en la recaudación los deja imposibilitados para pagar salarios.

El gobernador se refirió al tema en las últimas horas, señalando que la situación «no es fácil porque son muchísimas las necesidades, pero la idea es asistir a los municipios que puedan pagar sus sueldos». Además explicó que la idea que transmitió el gobierno nacional es asistir a las provincias y a través de las provincias asistir a los municipios.

LF