Los empresarios industriales piden un shock productivo cuidadoso para que no profundice problemas de la macroeconomía, como la inflación y la estabilidad cambiaria.

El presidente de la UIA, Miguel Acevedo, pidió «previsibilidad», créditos para las fábricas y una política de comercio exterior para llevar los productos argentinos al mundo.


El conflicto surge por el anuncio de mayores restricciones en las importaciones y la decisión del próximo gobierno de cuidar la producción nacional para recuperar mercado interno, pero ante la necesidad de generación de dólares para afrontar las obligaciones internacionales.

Para ganar competitividad, en la industria saben que habrá medidas que estarán en contradicción.

«Tenemos que empezar a buscar consensos, ojalá que este gobierno pueda buscar acuerdos. Tenemos que trabajar todos juntos, así es como vamos a poder salir, con un acuerdo macro. Somos sobrevivientes en este país. Tenemos que tener previsibilidad. Para invertir nos tienen que dar previsibilidad, abrir a los bancos a que nos presten, y no cerrarnos los mercados externos», afirmó Acevedo el viernes pasado junto a empresarios del sector maderero, minutos antes de que el presidente electo, Alberto Fernández, anunciara su gabinete.

Acevedo dijo, en el 141° Congreso Maderero junto al director nacional de Desarrollo Foresto Industrial, Nicolás Laharrague, y al presidente de FAIMA, Pedro Reyna, lo que esperan los empresarios fabriles. Pero aún no saben cuáles serán las herramientas que se implementarán para reactivar el crédito con tasas de interés a la baja, sin que se dispare el dólar blue y la inflación.

Fuentes empresarias analizaron con «preocupación» el corto tiempo de «bonanza» que podría tener el nuevo gobierno ante una crisis «tan profunda». «Se vienen las Fiestas y es un momento muy difícil para todos. Y luego las vacaciones, en donde mucha gente no va a tener opciones.

El gran problema va a estar en marzo, cuando se inicien las clases y la inflación se vea en los útiles escolares», afirmó el dueño de una fábrica y que integra la UIA.

En las últimas semanas «se cortó» el diálogo entre los equipos técnicos de la UIA con el de Alberto Fernández, aunque la relación con Matías Kulfas es «muy buena», admitió uno de los que más pesan dentro de la entidad fabril. Hay algo que los industriales prometieron: aceptar auxilios, como adelanto de paritarias e incluso sumas extra, para llegar a «los cien días» y estirar el veranito de gestión a la espera de los primeros resultados.

Agenhoy