Lo aseguró el ministro de Hacienda, quien además sostuvo que el control del mercado de cambios «no puede ser permanente en un país normal”.

   «No creemos que estas medidas puedan ser permanentes en un país normal, pero ante la emergencia, era mejor tomarlas, para evitar males mayores», sostuvo el funcionario.

 Lacunza aseguró que «empezó a desacelerarse la salida de dólares de los bancos» que, a su criterio, fue consecuencia de que «se les dio a los bancos mucho efectivo para que no hubiera riesgos de faltante».

 «Hoy, están todos los dólares que hacen falta para los ahorristas», afirmó el jefe del Palacio de Hacienda, en un reportaje que concedió al canal C5N.

 Para el ministro, el dólar blue «no deja de ser un tipo de cambio informal, marginal o ilegal. No es un ámbito de regulación del Estado. Son operaciones ilegales, un 10% del total».

 Con relación a qué piensa el FMI sobre las últimas medidas económicas, expresó: «le parecen necesarias, en el sentido correcto para atender la situación».

Además, dijo que el Fondo Monetario «tiene sus tiempos» para concretar el desembolso de 5.400 millones de dólares al país, que había sido anunciado para este mes, pero que aún no fue confirmado por el organismo crediticio.

 En cuanto a la inflación, evaluó que «venía desacelerándose desde números muy altos, pero con el salto cambiario va a tener un escalón superior en agosto y septiembre. La primera inquietud del Presidente fue que este fuera el último escalón».

 «Creemos que este es un cambio alto, por lo que no hay fundamentos para esperar un escalón superior», añadió.

Por otra parte, no descartó un nuevo acuerdo de precios: «es algo a analizar, pero hasta que no hayamos conseguido 15 días de estabilidad, sería un ejercicio inútil».

Sobre los jubilados, subrayó que «van a tener aumento por ley en septiembre y en diciembre, y así van a estar empatándole a la inflación, punto más, punto menos».

 En este marco, el ministro comentó que «éste no es momento de echar culpas y responsabilidades, sino de atender la emergencia y después analizar dónde están esas responsabilidades».

 «Es un rol de todos los dirigentes políticos, tanto del Gobierno como de la oposición transparentar los números, mostrar la solvencia del sistema financiero paras no generar daños innecesarios», concluyó.

NG