Por Esteban Tancoff

El 11 de julio del 2001 el ministro de economía Domingo Cavallo dijo “hay que acabar con la histeria financiera” provocada por una recesión de 30 meses, mientras el presidente De la Rua llamaba al consenso.


Si nos remitimos a la actualidad, bastaría cambiar el nombre de los personajes, tomar violines, guitarras, contrabajo y bandoneón y ejecutar la estrofa “la historia vuelve a repetirse” del maravilloso tango de don Enrique Discépolo, -Por la Vuelta-.


La música, si es buena, está hecha para interpretarla, repetirla y alegrar el corazón, pero las recetas económicas y los consensos limitados a la especulación electoral se transforman en una desafinada melodía que nadie quiere escuchar.


No hay duda que el gobierno ha perdido la confianza sobre su capacidad para llevar adelante un proyecto de reconstrucción institucional y económica, por lo menos asi opinan los operadores financieros y bursátiles.
Fernando de la Rua llegó al gobierno el 10 de Diciembre de 1999 con más del 50% de los votos, la falta de consenso fue la razón por la que abandonó su cargo, el entonces subsecretario de comunicación Juan Pablo Baylac había adelantado la posibilidad de que su abandono estaría vinculado a la no aceptación de parte del peronismo de un gobierno de unidad nacional.

Poco antes de su renuncia reclamó un gesto de grandeza para llevar a cabo un cambio substancial en el sistema económico argentino.


El presidente Macri ha convocado a un consenso pocos meses antes de las elecciones para renovar el cargo de Presidente de la República, seguramente espera que este consenso fortalezca la confianza en su habilidad para gobernar nuevamente al país, ¿es esto posible?, ¿logrará convencer a la ciudadanía de que no se trata de oportunismo político?


Pero lo más importante de éste llamado a consenso es la pregunta: ¿ha identificado las necesidades de Argentina?- ¿a evaluado el panorama internacional? ¿ha definido una política al respecto? ¿Cómo es posible que recreemos y hagamos propia, más de 30 años después una disputa entre EEUU y Rusia, en el territorio de Venezuela?


Quién garantiza que Argentina no pueda terminar siendo sólo una gran ciudad con trenes elevados, corredores viales y edificios de cristales en un entorno de miseria y abatimiento.

Carolina Bisgarra