Lo afirmó Daniel Cravacuore, Presidente de Findel, en la apertura del Tercer seminario para municipios bajo el lema  ¿Cómo construir gobiernos inteligentes? Gobiernos locales cada vez más capaces, estrategias 2019 – 2023.

En el inicio de la actividad que se desarrollará a lo largo del día con diferentes exposiciones que buscan potenciar los desarrollos de las políticas municipales, Cravacuore expuso sobre la construcción de agendas locales innovadoras, la diversidad de las realidades territoriales y la necesidad de diseñar políticas específicas para cada lugar, como desafío en medio de la sociedad global.

“Las realidades entre un municipio y otro son distintos pero las políticas públicas suelen ser homogéneas y con eso hay una situación de ventaja para unos territorios, y desventajas para otros”, afirmó el presidente de Findel.

El experto, explicó que la diferencia de recursos entre los municipios que más  y menos reciben es de  13 veces. “Es decir, mientras un distrito recibe uno, otro recibe 13”. Por esto consideró fundamental eliminar esas “brechas grandes” y dijo que es parte de la tarea que tienen que lograr desde lo local.

Por otra parte, plateó que es fundamental diferenciar los problemas y separarlos entre los dependen del municipio y los que no. “Algunos temas exceden a un grupo de municipios, y los problemas no conocen de los límites políticos administrativos», remarcó.

Al mismo tiempo, cuestionó la implementación de políticas homogéneas para todos los distritos ya que, según remarcó “a políticas homogéneas no hay resultados homogéneos”, y ejemplificó que tal programa Nacional puede no concretarse, por distintos motivos, en un territorio local. “Hay una ilusión intelectual de pensar que las políticas públicas se aplican en todos los lugares por igual”.

A su vez, definió a la “audacia”, como un elemento indispensable para incorporar a la política local.  “Los que trabajamos en la administración pública tendemos a ser conservadores, la administración pública no es un lugar de audacia, y para implementar políticas innovadores es necesario tener algún grado de audacia”.

Mientras que agregó que son las instituciones las tienen dificultades para cambiar pero las sociedades no. “La ley orgánica de las municipalidades tiene 60 años, y todo lo que hay cambiado la sociedad en éste tiempo no está contemplado allí”.

Respecto a los recursos que manejan los municipios, Cravacuore dijo que los estados locales manejan muy poco presupuesto, y que si no hay “si no hay transferencias de recursos para la inversión, es imposible que pueda concretar una obra”. En éste sentido se preguntó ¿Y cómo hago? Porque la demanda social está puesta en la inversión. “Si no me subordino no me van a transferir nada, y ese no solo es un problema político sino del modelo municipal porque no está el instrumento para que los municipios puedan tener los recursos ya que el sistema es discrecional”, manifestó.

En éste punto, vinculó la mala calidad de los servicios con esa falta de presupuesto, y no “porque los funcionarios son malos porque el compromiso de los funcionarios está, pero el sistema no funciona. Los municipios en Argentina son pobres”, enfatizó.

“El gasto municipal en Argentina por día por habitante es un dólar, para todos los servicios que tiene que brindar el municipio, y eso no depende del gobierno local sino de cómo está armado el sistema”, insistió.

Uno de los problemas centrales para Cravacuore, que “nunca puedo definir desde el gobierno local hacia donde direccionar los recursos porque dependo de los gobiernos provincial y nacional, y nadie sabe mejor que los municipios que es lo que se necesita en los territorios”

Por otra parte, estimó que es necesario construir una nueva “agenda” que tenga como eje soluciones específicas a problemas concretos. Para ello, sostuvo que hay que fomentar la articulación con otros municipios, y  fortalecer la relación interjurisdiccional.

Del mismo modo, puso el acento en atender a la demanda ciudadana. “Hay que facilitar canales donde puedan comunicar sus necesidades y propuestas, y crear una gobernanza territorial en articulación en serio con la sociedad civil”.

En el caso de la incorporación de tecnología y de ciertas asesorías, advirtió que hay que tener cuidados porque las buenas intenciones no siempre llevan a aplicarse en la práctica. “Comenzamos con un sistema on line de turnos, pero la gente va al hospital y ve la cola larga de pacientes. Entonces hay una disociación entre lo que ve y lo que escucha que se dice que hacen”.

Otro ejemplo que utilizó fue la recomendación de hacer actividad física para la tercera edad. “Abuelo salga a caminar porque le va a hacer bien pero en la ciudad no hay banco públicos para sentarse o baños públicos, eso no incentiva a los abuelos a que caminen”.

Finalmente concluyó, con la dicotomía sobre qué es lo que hay que privilegiar. “¿El asfalto o la vereda, si en las barriadas populares las personas no tienen autos?”, preguntó. “Hay que hacer la agenda más sensible a las personas que viven en el territorio y hay que construirla entre la interacción de todos los actores”.

Agenhoy