El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se pintó la cara por la deuda y eligió el camino de la confrontación con la oposición, al señalar que los recursos que dejó la gestión de María Eugenia Vidal no alcanzan “para cubrir las obligaciones”.

También remarcó que “en la actuales condiciones no se va a poder honrar la deuda, que se encuentra en un nivel “insostenible”. Estas reflexiones desataron la guerra  total con la oposición y la respuesta no se hizo esperar por parte de senadores bonaerenses de Juntos por el Cambio, quienes replicaron con munición gruesa. Señalaron que Kicillof quiere “instalar un relato basado en la mentira”. En esa dirección, dispararon que el bono que no quieren pagar pertenece a la gestión de Daniel Scioli.

Todo tiene que ver con que el gobierno bonaerense confirmó este martes que no podrá pagar el vencimiento de un bono previsto para el 26 de enero de 277 millones de dólares.

En conferencia de prensa, el mandatario provincial pidió “buena fe” a los acreedores para reperfilar el bono y aclaró que “lo que se ha ofrecido no fue cambiar las condiciones, sino postergar el pago”.

El gobernador pide patear el pago hasta el 1 de mayo. ¿Podrá encarrilar las cuentas bonaerenses en tres meses y medio o hay una promesa de recibir auxilio por parte de Alberto Fernández para esa fecha?. Para los espeicalistas, todo suena más a que se vendrá, como con Mauricio Macri, un reperfilamiento del reperfilamiento. La estrategia tal vez girará en torno al resultado de la oferta a bonistas que haga en las próximas semanas el ministro de Economía Martín Guzmán. La decisión de Kicillof suena más a un mensaje a los tenedores de papeles argentinos para que acepten la oferta oficial, quita incluída, que se avecina.   

“Estamos buscando soluciones charladas y aceptadas por los acreedores. Esto es una solicitud de adhesión”, insistió Kicillof y consideró que “lo que vuelve insostenible el pago es el fuerte endeudamiento del período anterior”.

Al referirse a “la capacidad financiera de la provincia”, criticó a la anterior gestión: “Los datos muestran que los montos que dejó no son suficientes para afrontar los pagos de deuda. No es una apreciación, es una realidad. Triplicaron los vencimientos de este año medidos en dólares”. Explicó que precisa el acuerdo del 75% de los tenedores para concretar el reperfilamiento.

De ese modo, subrayó: “No queremos entrar en compromisos que no podemos cumplir” y argumentó que “desde marzo de 2018 el mercado se cerró para la provincia y para el país y así la deuda es insostenible”.

“Lo dije el día que asumí, que los recursos que quedaban no alcanzaban para cubrir las obligaciones”, advirtió y afirmó: “Todos queremos evitar que la situación se haga más complicada”.

El gobernador señaló que mantuvo reuniones con acreedores y aseguró: “En un tema estamos todos de acuerdo, que es que la deuda en las condiciones actuales no es sostenible”. Y analizó: “Como la solución no es bono por bono ni día por día, sino que el problema es general, esperamos que tenga una solución global”.

Además de la conferencia de prensa, el gobernador publicó varios tuits sobre el tema, en los que explicó que la ex gobernadora afirmó que dejaba en la caja $25 mil millones pero “el problema no es la cantidad que dejaron sino la inmensidad de lo que hay que pagar”.

Y agregó: “los vencimientos hasta el próximo 26 de enero, entre capital e intereses, totalizan US$570 millones, es decir, $36 mil millones. No dejaron ni para eso”.

Además, afirmó que “el año pasado los vencimientos fueron de $66 mil millones, durante este año vencen $84 mil millones de intereses y más de $140 mil millones de capital. Impagable”. “Necesitamos una resolución ordenada que beneficie a todos”, evaluó Kicillof.

Luego de la conferencia de prensa en la que el mandatario afirmó que la situación de la deuda que le dejó Vidal es “insostenible”, los legisladores de la actual oposición le salieron con los tapones de punta.

“Lamentablemente, parece que no se dieron cuenta que ése no es el camino”, expresaron en un comunicado que llevó las firmas de Roberto Costa, Alejandro Cellillo, Andrés de Leo y Claudia Rucci.

“Hoy nos encontramos con un Ministerio de Hacienda tratando de deslindar responsabilidades en el gobierno de María Eugenia Vidal, cuando en realidad el bono que no quieren pagar pertenece a la gestión de Daniel Scioli, quien hoy, al igual que en 2011, es funcionario de su gobierno”, sostuvo Costa.

En el texto, los senadores alegaron que “la deuda que se contrajo durante la gestión de Vidal está en las calles arregladas y pavimentadas, en los kilómetros de ruta, en las guardias de los hospitales”.

“Faltó, por supuesto, es imposible en cuatro años revertir un daño estructural, pero la Provincia que encontró Kicillof no es el caos que encontramos nosotros en 2015”, aseguraron.

Por último, sostuvieron que, al momento de asumir Vidal, la deuda era de 11 mil millones de dólares, mientras que ahora es de 12 mil millones.

“No hay crecimiento exponencial ni deuda impagable. Deberían agradecerle a Vidal haber reclamado por la coparticipación, haber achicado el gasto en la legislatura, haber acabado con las jubilaciones de privilegio y llevar adelante una gestión ordenada, algo que ellos nunca hicieron”, agregaron.

El bono en cuestión, denominado “BP 21”, fue emitido el 26 de enero de 2011, durante la gestión del entonces gobernador Scioli y se plantea como un desafío casi imposible de cumplir por la delicada situación fiscal de la provincia, que debe comprar los dólares al Banco Central para abonar el capital y los intereses.

Se trata de un vencimiento por casi US$250 millones de capital, y US$ 27 millones en intereses, a bonistas privados extranjeros.

Por otra parte, el vicepresidente del bloque de diputados de Juntos por el Cambio, Alex Campbell, cercano a Vidal afirmó: “Dicen que la historia se repite dos veces: la primera como tragedia y la segunda como farsa. La tragedia fue cuando la gestión de CFK y Kicillof discriminaba a la provincia por una pelea con Scioli. Fue ahí que se emitió el bono. La farsa es la actual, en el momento que hay que pagarlo quieren culpar a Vidal por sus peleas internas. Vidal dejó al 10 de diciembre los fondos suficientes para pagar sueldos y aguinaldos. Además, como opositores responsables votamos la emergencia que era la herramienta que el gobernador necesitaba para poder avanzar en el pago y renegociación de la deuda,” agregó.

La deuda de la provincia de Buenos Aires asciende al 9% del Producto Bruto Geográfico (PBG), que representan USD 650 por habitante. De acuerdo con las fuentes consultadas de Cambiemos, en 2015 había una deuda registrada por USD 9.362 millones y una no registrada por USD 1.842 millones, que “correspondían a deudas millonarias con el Banco Provincia, IOMA, ART, proveedores de hospitales, escuelas y cárceles, y moras en el envío de fondos a municipios. Todo sumaba más de USD 11.204 millones”, dijeron.

“Al 30 de noviembre de 2019, el stock de deuda estimado alcanzó los USD 11.160, considerando la deuda flotante, un número similar al de diciembre de 2015. Hoy representa sólo el 9,2% de nuestro producto; no es alta ni impagable, sino que se encuentra por debajo del promedio 2008-2011 (9,3%)”, aseguraron desde el equipo de la gestión pasada. No hay que olvidar que Kicillof tiene pendiente la aprobación del presupuesto 2020 y en este clima de guerra, difícilmente la oposición le abra las compuertas de una negociación tranquila.

  *Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, ir al sitio: Jorge Joury De Tapas