Macri está convencido en que «la elección aún no sucedió» y que tiene chances de ir a un balotaje. Lo alienta una suerte de brigada del optimismo, la misma que fogonea las marchas del «Si se puede», que arrancarán el próximo sábado desde las barrancas de Belgrano.

Son los que se muestran convencidos de que no solamente habrá segunda vuelta, sino también de que el Presidente será reelecto. A la cabeza de este escuadrón está Marcos Peña. No obstante, existe otro grupo con los pies más sobre la tierra, que ven el escenario de  la repetición de la derrota sufrida en las PASO.

Entre ellos están los alcaldes de la provincia de Buenos Aires, víctimas del tsunami del 11 de agosto. Por eso, la gran mayoría han tomado la decisión de favorecer el corte de boleta. “Cada vez que aparece o se lo menciona a Macri, perdemos votos”, comentan la mayoría de ellos. Entre esos muchos, hay varios que confiesan por lo bajo que unirán su boleta a la de Axel Kicillof y Alberto Fernández.

En el entorno de la gobernadora, también estiman que la suerte ya está echada, lo que no quita que dedicarán sus esfuerzos a hacer la mejor elección posible para el año próximo convertirse en una oposición fuerte.

Nadie cree en el seno del gobierno bonaerense que Vidal pueda dar vuelta el resultado de agosto, que dejó a Axel Kicillof con 17 puntos de ventaja: 49,34% contra 32,56 por ciento. Pero sí idearon una estrategia de campaña con menos protocolo y redes sociales y más cercana a los vecinos para apelar a los “sentimientos” y acortar la brecha lo más posible.

Vidal también busca dejar una pata judicial e intenta por estas horas nombrar a 42 jueces en la provincia de Buenos Aires. Además, apuesta por hacer una elección que al menos mantenga los números que consiguió en agosto para intentar retener la mayoría en el Senado bonarense y obstaculizarle al peronismo el quórum propio en Diputados.

EL DELIVERY DE BOLETAS

«Setenta fotos de candidatos de PRO hay en carteles de la General Paz. El Presidente debe ser de otro partido porque no está en ninguna.» La cuenta la sacó el politólogo e investigador del Conicet Marcelo Leiras. Le puso número a una tendencia que ya no sonroja: los intendentes macristas bonaerenses están haciendo campaña desembozada por el corte de boleta.

No se trata sólo de municipios en los que los alcaldes tiene menos historia de relación con Mauricio Macri, como puede ser el caso de Martiniano Molina, en Quilmes.

En Lanús, Néstor Grindetti, hombre del riñón del Grupo Macri desde los tiempos de SOCMA, lanzó en el twitter oficial del Municipio un instructivo para el corte. También lanzó un spot instructivo sobre cómo cortar boleta, e incluso sugiere llevar la boleta cortada desde la casa. También las pintadas por las calles del distrito acreditan la campaña del corte de boleta. Basta con observar la foto que ilustra esta nota.

El delivery de papeletas es parte del folklore electoral bonaerense. Un sobrecito transparente bajo cada puerta con todas las combinetas posibles. Eso sí, en ninguna de ellas falta el tramo del que diseña y paga la repartija, el jefe comunal que va por la reelección. Solo se trata de ganar, de retener territorio, de sobrevivir a la tierra arrasada que auguran los números de octubre.

Si estos artilugios suman o restan está todavía por verse. Hay quienes ya perciben que el «votá el proyecto de país que quieras, pero elegime a mí para tu barrio» puede funcionar como un boomerang. No pega bien en los que entienden que lo que está en juego no es el proyecto personal de tal o cual dirigente sino una idea de país. Los que entienden que se dirime un rumbo entre república o populismo.

Los muy conocedores de estas conductas, sostienen que el 27 de octubre la gente va a elegir presidente y que el corte de boleta va a ser muy bajo. La gente tiene la mente puesta en parar la olla, las cloacas pueden esperar. El escenario de lo que está en juego es demasiado extremo como para andar aplicando tanta sofisticación. 

Otro dato a tener en cuenta, es que en agosto las boletas oficialistas que llevaban a Horacio Rodríguez Larreta como candidato a la Jefatura de Gobierno llegaron plegadas de una forma tal que invisibilizaba la imagen de Macri junto a Miguel Pichetto. Ya habían salido así de la imprenta y el truco se repetirá en estas generales.

Las piezas audiovisuales que el alcalde capitalino puso a circular tampoco incluyen a su viejo jefe político, a pesar de que la Ciudad es uno de los distritos donde Macri está mejor ponderado.

LA REALIDAD LE MARCA LA CANCHA A MACRI

Macri puede dibujar sonrisas en los actos oficiales, pero los números de la realidad cada vez le juegan más en contra. Las estadísticas más frescas reflejan que el 35% de los niños argentinos asiste a comedores populares y más de la mitad está bajo la línea de pobreza, más del 10% de los trabajadores sin empleo, el 40% del pueblo pobre y casi el diez por ciento indigente, más 50 pequeñas y medianas empresas que cierran por día, más hambre, hiperinflación, derrumbe del PBI,y salarios que perdieron el 30%, son datos demasiados contundentes de la crisis como para guardarlos debajo de la alfombra.

A los ojos de la mayoría de la gente, Mauricio Macri se ha convertido en el blanco de todas las críticas. El que mintió, manipuló a la justicia y persiguió a sus opositores para hacer negocios con sus empresas y fundir al país. También devastó la caja de respaldo de las jubilaciones. Recibió el Fondo de Garantías Sustentable con activos por unos 67 mil millones de dólares y hoy apenas llegan a 22 mil millones.

Además, con Macri, el salario real de los trabajadores privados caerá un 22%. Especialistas aseguran que, hasta agosto, el 53% de la fuerza laboral registrada del sector privado perdió más del 20% de su poder de compra porque sus sueldos no pudieron acompañar la inflación a través de las negociaciones paritarias.

Desde hace tiempo el propio Presidente viene asegurando que una vez que ya no sea jefe de Estado se iría del país. Esto abre camino a una polémica por las causas judiciales que deberá enfrentar en Argentina.

Ahora, un viaje de Juliana Awada volvió a alimentar los rumores de que el destino de Macri estaría en Europa. Más precisamente en España o Italia.

La Primera Dama viajará en los próximos días a Madrid. La excusa oficial es que irá a ver un recital de la cantante argentina Soledad Pastorutti. Sin embargo, el 5 y 6 de octubre Soledad cantará en el Teatro Ópera a menos de 10 cuadras de la Casa Rosada. Por lo que la versión parece inverosímil, una fuente cercana al Presidente aseguró que en el viaje relámpago a tierra europea «va a buscar casa».

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.    

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