«Vidal ya no es la líder de Juntos por el Cambio en la Provincia de Buenos Aires», aclaró en declaraciones periodísticas, el intendente de San Isidro y candidato de Juntos por el Cambio, Gustavo Posse.

No es el primer dirigente que se distancia de Vidal: la grieta en Cambiemos está más viva que nunca, todos empiezan a ocupar lugares para la carrera que terminará con las elecciones de 2023. ¿Hay lugar para Vidal?

Además, el intendente de San Isidro Gustavo Posse se refirió al anuncio del gobernador Axel Kicillof respecto de la deuda de la provincia de Buenos Aires: “Esto viene de la época en la que la Provincia accede al endeudamiento durante la Presidencia de Carlos Menem. Es una provincia que no es viable; no quiere decir que hay que dividirla o romperla».

Luego Posse precisó su enfoque: «Es inviable una provincia que hace 70 años recibe migraciones del interior, de los países limítrofes, sin infraestructura para soportarlas. Endeudamiento tras endeudamiento, con Eduardo Duhalde, con Felipe Solá, con María Eugenia Vidal, todos sabían que técnicamente la Provincia iba a entrar en default en diciembre”.

Por último, Posse volvió sobre sus proyectos políticos: «El radicalismo de la Provincia de Buenos Aires tiene que ser fuerte, erguido, con verdadera vocación de pertenencia en Cambiemos pero un radicalismo impulsor. Somos la columna vertebral de Cambiemos. El PRO significa la política moderna que querían en algunas zonas urbanas y lo que queríamos y queremos como socios. Pero el radicalismo es la estructura que te da la posibilidad de acceder a toda la geografía del país y lo mismo en la Provincia de Buenos Aires».

Melisa Delgado Niglia