La gobernadora de la provincia, María Eugenia Vidal, pasó un momento de zozobra al ser increpada por vecinos de Quilmes durante una visita a la Villa Itatí en la que le dijeron de todo.

Una vez más, la gobernadora María Eugenia Vidal desembarcó en Quilmes, donde los vecinos la recibieron una batería de reclamos, que la dejaron en silencio y balbuceando.

El distrito gobernado por el cocinero devenido en político Martiniano Molina, es sin duda uno de los territorios predilectos de la gobernadora. Su cercanía y la necesidad de posicionarse en el conurbano, la llevaron a visitar en numerosas oportunidades el municipio, con tan solo cuatro visitas en este mes: el 4 de junio llegó a inaugurar el Metrobus, el 13 visitó un centro de jubilados, el 19 estuvo en el juramento por el Día de la Bandera de los cadetes de la policía bonaerense y hoy llegó a Villa Itatí, donde no fue bien recibida por los vecinos.

Al llegar fue recibida por un grupo de quilmeños que rápidamente la increparon con los problemas de la localidad gobernadora por Molina. «El hospital de Quilmes está en las peores situaciones y no hay insumos. Dijiste que te respetemos, te estamos respetando. Sos gobernadora nuestra también. Tengo domicilio en la provincia de Buenos Aires. En Villa Itatí», comenzó diciéndole una de las vecinas. «Queremos trabajo, queremos estudiar, queremos que funcionen los hospitales», sostuvo otra, quien también la invitó a recorrer los colegios. “Nos cagamos de hambre”, le dijo otra vecina. La gobernadora en tanto se llamó al silencio.

Donde no pudo quedarse callada fue en una reunión con referentes sociales en un Centro de Reciclado. Allí una joven estudiante le preguntó sobre el Boleto Estudiantil.»El boleto está vigente. Así que si no lo podes tramitar cuando terminamos la reunión te ayudan a ver cuál fue la dificultad por el cual no pudiste hacer el trámite», dijo la gobernadora en tono conciliador. «Yo sola no, hay un montón de estudiantes a los cuales no se le cumple», apuntó la joven, por lo que Vidal llamó a que le diga todos los nombres, desconociendo la cantidad de dificultades que tiene acceder a este derecho.

La joven en tanto siguió enumerando los problemas que atraviesan, destacando las demoras en el programa Estado en tu Barrio y en las salitas públicas de salud. «Ustedes siempre nos dicen pero no lo vemos, nos dicen ‘estamos arreglando, estamos haciendo, estamos empezando’ y cada vez estamos más endeudados con el Fondo Monetario Internacional y encima no vemos ni de onda las cosas”, le dijo.

“Acá cerca tenes la Plaza Papa Francisco”, respondió Vidal y la joven contundente le respondió: “¿De qué me sirve la plaza si no tengo comida en mi casa?”.

La gobernadora, buscó evadir la pregunta y habló de las importancia de las obras para evitar las inundaciones -un problema bien conocido en Quilmes que la semana pasada anego numerosas calles-, lo que generó el enojo de la jóven.  «Yo coordino comedores del barrio. ¿Vos me vas a hablar a mi de la gente inundada? ¿Vos viste el comedor de la Abuela Eduarda cómo se llena de agua?, le dijo la joven.  «Hace tres años y pico que nos están diciendo que van a hacer, que van a hacer, siempre están en proceso de empezar pero acá siempre vivimos igual», concluyó.

NG