Una dieta saludable contribuye de forma importante a una mejor salud y a la prevención de enfermedades graves como las patologías cardiovasculares (infartos de miocardio y accidentes vasculares cerebrales).

Además comer bien ayuda a combatir el estrés y nos protege de trastornos menores como los resfriados o la gripe. En el trabajo, una alimentación equilibrada y en la cantidad y frecuencia adecuadas mantiene el nivel de energía y mejora el rendimiento.

Muchos trabajadores comen fuera de casa, ya sea en sus centros de trabajo, ya sea en bares o restaurantes. Por tanto, la forma en que se alimentan va a depender de su conocimiento en lo relativo a una dieta saludable y de la oportunidad del acceso a productos y elecciones saludables.

Una buena alimentación favorece el rendimiento óptimo en todos los casos e, incluso, en ciertas situaciones, como los viajes por motivo del trabajo o el trabajo nocturno, requieren una elección cuidadosa de los alimentos que se consumen para mantener constantes los niveles de energía.

Y vos ¿Cómo te alimentas en el trabajo?

No te pierdas la nota con la nutricionista Sabrina Caporaso ¡Acá!

MD