La deuda externa total aumentó durante el cuarto trimestre de 2018 U$S 43.372 millones (+18%) hasta los u$s 277.921 millones, respecto a igual período de 2017, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).


Por la devaluación del peso y el mayor endeudamiento, la deuda pública, interna y externa, en pesos y en moneda extranjera, sumó al 31 de diciembre pasado US$ 332.191,8 millones, equivalente al 86,2% del PBI. Esto quiere decir que cada argentino debería desembolsar US$ 7.500 o unos $ 330.000 para cancelarla.

Si se agrega lo que aún se adeuda por el cupón PBI, asciende a U$S 345.384,7 millones, de acuerdo a las cifras de la Secretaría de Finanzas. Estas cuentas no incluyen las deudas de las provincias y el BCRA.

Los números oficiales marcan que tres meses atrás -a fin de septiembre- el endeudamiento público era de U$S 307.656,5 millones, lo que arroja un incremento de U$S 24.535,3 millones.

La deuda con el conjunto de los organismos internacionales, como el FMI, BID o Banco Mundial, asciende a US$ 51.037 millones, más del 15% del total.

Un año atrás, a fin de 2017 la deuda pública era de U$S 320.935 millones, un incremento de U$S 11.256 millones.
De acuerdo al organismo, se registraron incrementos interanuales del 22% para la deuda del Gobierno general, del 29% para el Banco Central, del 30% para Otras sociedades financieras, del 10% para sociedades no financieras, mientras que se redujo en un 3%, la deuda de las sociedades captadoras de depósitos.

En tanto, el stock de deuda externa bruta total con títulos de deuda a valor de mercado al 31 de diciembre de 2018 se estimó en u$s 250.861 millones, lo que mostró un crecimiento de 7%.

El nivel de atesoramiento del dólar en el sector privado, por medición del BCRA en el Balance Cambiario como la Formación de Activos Externos del sector privado (FAE), mostró que durante el mes de febrero la compra de divisas estadounidenses se mantuvo alta en casi U$S1.000 millones.

Esto se da pese a que en febrero, empresas y familias siguieron comprando dólares, pero en menor medida de lo que se registró en enero.
Los datos oficiales dan cuenta que el FAE de febrero fue de U$S965 millones, algo que equivale a un 50,7% menor a enero y un 28,1% más bajo al de un año atrás.

Con este marco, en lo que va de 2019 ya se acumula un atesoramiento -o fuga de capitales- de U$S2.923 millones.
El nivel del primer bimestre del año está por debajo del que se dio en los primeros bimestres de 2017 y 2018, de -23,3% y -34,6% respectivamente, aunque de todos modos es un 10,4% mayor que el de 2016.

Para poder comprender cabalmente el nivel de atesoramiento de dólares, viene al caso recordar que a lo largo de la gestión de Cambiemos, desde diciembre de 2015 hasta febrero de 2019 el atesoramiento del sector privado, o fuga de capitales, lleva acumulados U$S64.276 millones.

Incluso, para poner blanco sobre negro la magnitud de esa cifra, también vale destacar que las reservas del BCRA rondan los U$S67.180 millones, incluyendo el swap con China, el Repo con bancos extranjeros y el acuerdo con el FMI.

Si hace poco el sector privado atesoró más de U$S60.000 millones cuando Cambiemos aún tenía un alto nivel de popularidad entre la gente y sobre todo cuando ganó las elecciones de medio término, cómo no se va a reproducir este fenómeno en un año electoral que parece más que determinante para el futuro mediato.

Por esto mismo se da la inquietud del Gobierno y del mercado en general, debido a que es muy factible esperar que cuando se conozcan los candidatos para participar de las PASO, el nivel de atesoramiento de dólares crecerá en forma sostenida.

NG