El primer gran test para el gobierno entrante en materia de deuda será el 26 de enero próximo, cuando la provincia de Buenos Aires deba afrontar el pago de unos 300 millones de dólares, de acuerdo con la consultora LCG.

El gobernador bonaerense electo, Axel Kicillof, será el encargado de enfrentar esta primera prueba de fuego para el gobierno, aunque la decisión que tomará seguramente estará atada a las negociaciones que lleve adelante Alberto Fernández en torno de la deuda soberana.

El informe elaborado por el economista Guido Lorenzo destacó que la deuda argentina sigue estando bajo presión, con paridades en torno a 45% a la espera de novedades con respecto a la propuesta de reestructuración.

«Los grandes tenedores internacionales ya están organizando comités para negociar en forma conjunta con Argentina», mencionó LCG.

El informe recordó que la mayoría de las emisiones bajo legislación extranjera cuentan con Cláusulas de Acción Colectiva (CACs) que favorecen la negociación en bloque por parte de los acreedores.

De acuerdo con datos del mercado, el Riesgo País para Argentina está en la zona de los 2.300 puntos básicos, mientras los Credit Default Swaps (CDS) rondan los 5.500 puntos y el Riesgo de Default está por encima del 92%.

NG