El periodista Jorge Joury reveló en «Primera Mañana», el programa de Nando Rodríguez algunas anécdotas desconocidas de la vida de Néstor Kirchner, quien hubiera cumplido 70 años este martes .

La historia de Néstor empezó en Lomas de Zamora, Fue durante una cumbre de Eduardo Duhalde con intendentes peronistas.

«José Manuel de la Sota, no mide en las encuestas. Y Carlos Reutemann no quiere ser. Por lo tanto, el candidato será Néstor Kirchner», dijo Duhalde aquella vez en tono imperativo.

Hugo Curto, por entonces lord mayor de Tres de Febrero se levantó de la silla como un resorte y disparó: ¿Qué otra opción tenemos?. «Ninguna, respondió el cacique de Lomas de Zamora. Las dudas sobre el candidato abundaban, porque pocos conocían los pergaminos de aquel hombre elegido que venia del sur con chapa de gobernador rebelde», reveló el periodista.

Joury destacó que «Julio Pereyra, por aquel entonces intendente de Florencio Varela, rápido de reflejos rompió el silencio y dijo: «yo le armo el primer acto en mi territorio».

Ese acto se hizo en El Molino y fue tan multitudinario que Kirchner le dijoa Pereyra que si era electo presidente le pida lo que quiera. A requerimiento de Pereyra le retribuyó con la construcción del hospital El Cruce, que también lleva el nombre del ex presidente».

Según Joury, «Duhalde se definió explícitamente por Kirchner como candidato peronista y logró que el congreso del partido aprobara su estrategia de suspender la elección primaria y trasladar la lista de todos los aspirantes a la misma elección presidencial.

Una maniobra destinada a impedir que Menem se alzara con la candidatura, pese al fallo de un juez federal con competencia electoral que prohibió la reforma de los estatutos del Partido Justicialista».

En mayo de 2003, la Asamblea Legislativa recibió la renuncia de Carlos Menem en la segunda vuelta a los comicios presidenciales, quedando totalmente allanado el camino para que Néstor Kirchner sea proclamado presidente de Argentina el día 25 con el menor caudal de sufragios de la historia del país, el 22% de los votos, cargo que desempeñó desde el 25 de mayo de 2003 hasta el 10 de diciembre de 2007, cuando fue sucedido en la Presidencia por su esposa, Cristina Fernández.

Kirchner, al que le gustaba calzar mocasines. usar sacos cruzados y mezclarse entre la gente, trajo un aire fresco en la políitica.

A pesar de que llegó a la presidencia con el 22% de los votos, Kirchner construyó poder con la velocidad de un rayo. Lo primero que hizo fue recuperar la confianza en que sí se podía vivir en un país soberano, que privilegiara a los ciudadanos por sobre la inercia de gobernar para la patria financiera. Y que sí se podía revivir al peronismo. Menem había establecido relaciones carnales con EE.UU y Kirchner hizo todo lo contrario, apostó a la unidad latinoamericana.

Duhalde había comenzado el trabajo más duro para sacar a la Argentina del infierno y Kirchner lo terminó.

Entre sus obras de Gobierno se destacan, la reducción a la mitad en los niveles de pobreza, indigencia y desempleo, la renovación de la Corte Suprema de Justicia, los juicios por delitos de lesa humanidad, la recomposición de las relaciones con los países de Latinoamérica, principalmente Brasil y Venezuela, el rechazo en conjunto con otros países de la región al ALCA y el pago total de la deuda al Fondo Monetario Internacional (FMI).

“No les tengo miedo”, había dicho en un Campo de Mayo que hasta entonces, ya dos décadas después de haberse retirado la última dictadura, seguía siendo un escenario amenazante. Y después hizo bajar los cuadros, y recuperó la ex Esma, y aún así, aún con la quita del 75 por ciento de la deuda, aún habiéndonos sacado de encima al FMI, Néstor gobernó sin kirchnerismo.

Se ganó el cariño de millones y despertó pasión en los jóvenes. Cuando se fue del gobierno y le cedió el bastón de mando a su esposa, gozaba de una imagen altísima.

Segun Joury, «Kirchner era muy práctico para interpretar la economía, casi artesanal, aunque puntilloso con las cuentas del Estado. Me contaba Jorge Sarghini que lo llamaba a Roberto Lavagna casi todos los días y le preguntaba cuánto dinero entró y lo que se podía gastar para no provocar déficit. Después anotaba en un cuaderno que siempre lo acompañaba».

La vida del ex presidente se apagó en la madrugada del 27 de octubre de 2010. Sufrió una descompensación durante la madrugada, mientras se encontraba en su residencia familiar en El Calafate y tuvo una muerte súbita.

Cientos de miles de argentinos acudieron hasta la Casa Rosada a darle el último adiós. La multitud colapsó la Plaza de Mayo y parte del centro de la ciudad de Buenos Aires.Al igual que en las exequias realizadas a los ex presidentes Juan Domingo Perón en julio de 1974 y Raúl Alfonsín en marzo de 2009 se hizo presente una persistente lluvia durante el velatorio, pero esto no fue suficiente para dispersar a la muchedumbre.

Kirchner será recordado como el Presidente que logró desendeudar a la Argentina. El 3 de enero de 2006, canceló en un solo pago la deuda con el Fondo Monetario Internacional por más de 9800 millones de dólares. Las divisas giradas directo desde las Reservas del Banco Central permitieron, además del ahorro de intereses, cerrarle la puerta a “las intromisiones y exigencias” que imponía la entidad financiera en la economía interna.

Además de la señal política, la cancelación le permitió al país un ahorro de 842 millones de dólares en intereses. La divisas salieron directo desde el Banco Central, que vio descender sus reservas de 28.045 a 18.575 millones de dólares, en una paridad de 3 a 1.

Según Joury, «aunque con otras características, la misma tarea le toca hoy a Alberto Fernández, quien fuera su primer espada en aquellos tiempos difíciles. Un poco más canoso, pero con mayor experiencia, el actual Presidente tiene por delante otro enorme desafío.

Mauricio Macri tomó deuda del FMI por 57 mil millones de dólares y paralizó la economía. Esos efectos recesivos aún no pasaron el Banco Central está desfalleciente.

Antes, la economía tiene que salir de su letargo. Hay quienes sostienen que Donald Trump le daría la bendición a Alberto, para que el FMI estire lo más que pueda los plazos, con tal de que el actual gobierno no toque las puertas de China. El problema a resolver, son los bonistas privados a los que Alberto tendrá que convencer.

Kirchner decía que «los muertos no pagan las deudas». Alberto debe copiar esta frase al pie de la letra para que el FMI no le ponga el aliento en la nuca».

Joury también señaló que «este nuevo peronismo con traje de coalición gobernante, enfrenta la incómoda realidad de gestionar sin recursos para distribuir.

Lo que se observa es un ajuste en marcha, que tiene como corazón la desindexación del gasto social y las jubilaciones. No hay recorte, hay desacople. Ganar tiempo para que el tren silencioso de la inflación haga su trabajo y comience a licuar.

El plan es simple. Conseguir al menos dos años de gracia en el pago de los intereses de la deuda, para volcar ese dinero a reactivar la economía por goteo. No da para más», finalizó el periodista.

Rodrigo Gauna