*Por Jorge Joury

La que viene va a ser una elección polarizada. Nadie lo duda. Pero también ajustada. Donde 5 o 7 puntos son determinantes para alzarse con la victoria. Ese número es lo que le dan las encuestas al economista neoliberal José Luis Espert, a quien desde la Casa Rosada quieren bajar, si es necesario a cañonazos. Lo ven como un espectro. Es que los votos que puede arrastrar Espert son de la canasta del oficialismo, lo cual pondría en riesgo la elección de Mauricio Macri y le abriría las puertas del cielo a los Fernández. En su mayoría, se trata de votos jóvenes, que ven en el economista sin pelos en la lengua, aire nuevo en política. Más en estos tiempos plagados de borocoteadas y con peligro de epidemias de listas cortas. Pero si la jugada sale mal, saben las espadas de Marcos Peña que lo único que habrán conseguido es agrandar la figura del hombre que se armó su propia estructura mediática poniendo la vara bien alta en los programas más vistos de la TV.

No obstante, Espert ratificó en las últimas horas que sigue en carrera. Con el apoyo de Unir en duda, a partir de las presiones del gobierno nacional, que lo quiere sacar de la cancha, irá formalmente a las urnas con el sello del partido Unite, el mismo con el que Amalia Granata consiguió una banca provincial en Santa Fe.

De esta manera, Espert no se rinde, a pesar de que la Justicia rechazó la lista de este espacio alegando que había errores en la carga de datos personales de los postulantes. Para el economista, se trata de una «maniobra persecutoria» por parte del Gobierno de Cambiemos para evitar que participe de las elecciones. En este sentido, consideró que «se sucedieron dos situaciones distintas con el mismo fin: que yo no participe de la contienda electoral, porque tienen miedo de que le quite votos al oficialismo».

Espert está convencido que existe una «persecución del Gobierno» contra el Frente Despertar respecto a, en primer lugar, la «traición»  por parte de Alberto Assef, quien iba a integrar la alianza en representación de su partido, UNIR, y terminó por pasarse a las filas de Juntos por el Cambio a último momento en el marco del cierre de listas.

Hay quienes sostienen que Assef  siempre fue un jugador dispuesto a vender su sello histórico y cubierto de naftalina, «al mejor postor». Para Espert, «hay un tufillo raro y un intento fascista para que no participemos» porque, según se enteraron en las últimas horas, «la Justicia electoral con competencia en provincia de Buenos Aires sacó la lista de nuestros candidatos porque los DNI aparecen adulterados». Espert asegura que en la sede del partido se cargaron bien los datos, ya que además es imposible hacerlo mal porque sino el programa no los toma. «Ahora, casualmente, todos los números de documento aparecen adulterados en un dígito», explicó. Esto lo llevarán a la Justicia ya que consideran imposible que los casi 100 inscriptos tengan un mismo error, un número adulterado del DNI.

La preocupación y las dudas por las maniobras de ajedrez de Espert, explotan como bengalas en los despachos de la Casa Rosada. La leve mejora de Macri en las encuestas, por el momento, no alcanza para asegurarse el pasaje a la segunda vuelta, razón por la que cada punto resulta vital en pos de garantizar la continuidad de la coalición gobernante en el poder.

Las primeras espadas de Durán Barba cuentan los porotos y sostienen que «a nosotros nos sacan votos Lavagna, pero también Espert y Gómez Centurión. Necesitamos esos votos tanto en la primera vuelta como en el balotaje».

Sin embargo, no todos en Balcarce 50 están conformes con la metodología para correr al hombre que busca erigirse como el principal referente del liberalismo en la Argentina. La decisión de haber cooptado a Asseff, fue cuestionada en la reunión de Gabinete por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que se sorprendió al enterarse que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, -que estuvo ausente debido a que está en China en el marco de una misión oficial- fue quien le ofreció al actual legislador del Parlasur el puesto número 11 en la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires y no el candidato a vicepresidente del oficialismo, Miguel Ángel Pichetto, como se dejó trascender, aún cuando se quedó con la foto, un pedido del propio jefe de ministros.

En los pasillos de la Casa Rosada admiten que el miedo a perder en la primera vuela es tal que se trasladó al armado de listas en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, donde Macri y Peña tuvieron más injerencia de la esperada. «La bonaerense es la lista de la derrota. María Eugenia puso a todos candidatos suyos, ciento por ciento leales, por si llega a perder», apuntaron desde el ala política del Gobierno nacional, sector que quedó herido en un ala luego de que el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, fueron marginados al momento de decidir los postulantes de las boletas.

Monzó y Frigerio apenas lograron que el vice ministro del Interior, Sebastián García de Luca, quede en el noveno lugar en la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, muy lejos del tercer puesto que le habían prometido, pero al menos debajo de Asseff. Con el visto bueno de Peña, la decisión fue de la gobernadora, que mantiene hace tiempo una relación tensa con el jefe de la Cámara Baja, que a estas alturas ya entendió que la supuesta «peronización» de la alianza gobernante de la mano de Pichetto no fue más que un golpe de efecto.

Lo cierto es que hay un nuevo manual para ganar elecciones: incorporar peronistas donde antes no los había y apropiarse de los candidatos y votos del medio, de los llamados «tercera vía». Podría decirse que Juan D. Perón tuvo razón cuando expresó que «todos somos peronistas». Su sello sigue facturando.De los seis candidatos a presidente y vice de las tres principales coaliciones electorales, cinco son peronistas. Lo lamentable, es que la UCR, el partido con más estructura, quedó relegada a nivel nacional, mientras que mantiene cierta competitividad en los distritos electorales donde es fuerte, una suerte de premio consuelo. 

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas. 

Jorge Joury