El hambre empezó a mostrar los dientes de manera peligrosa en el territorio bonaerense y a los que más castiga es a los niños.

Las organizaciones sociales, sindicales, los intendentes y la propia Iglesia  han intensificado los reclamos para que se decrete la emergencia alimentaria.

La multitudinaria concentración en la 9 de Julio de Barrios de Pie y el Movimiento Evita, registrada hace unos días, es una prueba irrebatible que el Gran Buenos Aires se está convirtiendo en una caldera. 

Tampoco se puede dejar de mencionan un informe realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, donde se señala que entre 2016 y 2018 se duplicó la cantidad de ciudadanos que no pueden cubrir una alimentación básica. Además, en un año, los precios de alimentos y bebidas aumentaron casi el doble que lo que subió el salario mínimo.

El  caso de los 14 chicos que se intoxicaron por ingerir alimentos de un basurero en Olavarría, también encendió las alarmas en la gobernación. El episodio fue difundido por una organización social que alertó sobre la situación de pobreza e indigencia que se vive en la ciudad gobernada por el intendente de Cambiemos, Ezequiel Galli, y denunciaron el aumento de personas que buscan comida en los basurales.

En las últimas horas otro suceso llegó a oídos de la gobernadora María Eugenia Vidal. Se trata de un estudio nutricional que llevaron adelante investigadores de la Universidad de La Plata.

Tiene que ver con que el 70% de los niños de 3 y 12 años de la periferia de la ciudad de La Plata, padecen falta de calcio por la falta de leche, un alimento indispensable en la niñez. La investigación tiene absoluto rigor científico, ya que se realizó a través de indicadores hematológicos que permiten detectar hipocalcemia.

Del estudio se desprende que más del 70% de los casos estudiados presentan niveles bajos de calcio, siendo similar la situación tanto en niños como en niñas. De la muestra participaron 239 niños, de los cuales 183 (76,6%) completaron correctamente los estudios de evaluación pondoestatural y extracción de sangre.

Se registró hipocalcemia leve en 71.6% de los niños; siendo similar su distribución tanto en varones como en mujeres y sin diferencias, según grupos etarios.

SE LENTIFICA EL CRECIMIENTO DE LOS NIÑOS

Marta Minvielle, una de las investigadoras que conforma el equipo manifestó que la hipolcacemia puede generar que el desarrollo óseo avance con una mineralización inadecuada o que directamente el crecimiento progrese lentamente, reflejándose en un niño escolar de baja talla para la edad (BT/E).

Todos los niños con hipocalcemia fueron derivados al Centro de Atención Primaria de Salud correspondiente. El trabajo comenzó en instituciones escolares donde se entrevistaron personalmente a los padres/tutores de los niños, registrando datos demográficos, socioculturales y ambientales.

Para llevar a cabo la iniciativa los tutores fueron informados del estudio en forma detallada en las reuniones grupales realizadas en la escuela, quienes debieron dar su consentimiento en forma escrita y estar presente en el momento de la extracción sanguínea.

De acuerdo a lo que se informó, el estudio fue realizado dentro del marco del proyecto de investigación denominado “Estudio de patologías transmisibles y nutrición en población infantil” y el Programa de Control de las Parasitosis Intestinales y Nutrición (PROCOPIN).

Hay que señalar también que actuaron como Unidad Ejecutora la Facultad de Ciencias Médicas y como Unidades Integrantes a las Facultades de Ciencias Veterinarias, Ciencias Naturales y Museo, conformando de esta forma un equipo multidisciplinario de investigación.

Para medir la dimensión del problema, debemos tener en cuenta que en el período de crecimiento rápido de los niños, que se da en los 5 primeros años de vida, se corre más riesgo de hipocalcemia porque es posible que no ingieran alimentos ricos en calcio para esta etapa de la vida.

En Argentina, muchos niños en edad escolar reemplazan la ingesta de leche por gaseosas o jugos sintéticos, influyendo negativamente en los niveles de muchos nutrientes, entre ellos el calcio, informaron los investigadores.

LOS INTENDENTES REFUERZAN EL CLAMOR

Unos 50 intendentes de la provincia de Buenos Aires también levantaron sus voces de alerta.

Le pidieron a la gobernadora a través de una carta, que declare la emergencia alimentaria y envíe partidas de comida extra a los municipios. Argumentan las consecuencias sociales y económicas que se viven en toda la provincia a raíz de la disparada del dólar.

Principalmente en el Conurbano, luego de que el INDEC estimara que la pobreza afecta al 46,8% de los menores de 14 años y “el 14,5% de los chicos pasaron hambre en el último año”.

En síntensis, la medida busca mayor asistencia y entrega de alimentos hacia los lugares en donde las poblaciones más afectadas se acercan en busca de un plato de comida. Principalmente los comedores y las escuelas y medidas para asistir a personas adultas mayores. 

El informe sostiene, además, que los niños del Gran Buenos Aires presentan grandes desventajas en materia de seguridad alimentaria frente al promedio nacional, ya que el 7,8% de ellos no consume ningún nutriente esencial (carnes, lácteos, frutas, verduras) en su dieta alimentaria diaria.

Según la UCA, esa inseguridad alimentaria severa (que un hogar no pueda acceder a los alimentos), junto con la cobertura de alimentación gratuita, experimentó un fuerte incremento en el último periodo interanual (2017-2018), tanto para el total de niños, niñas y adolescentes. 

POLITICAS SOCIALES EN DECADENCIA

Esto se potencia con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que detalla cómo el gobierno nacional devaluó políticas sociales dirigidas a los menores, con recortes a la AUH, el Plan Qunita, Conectar Igualdad y la provisión de vacunas.

La inversión real del Estado, se afirma, es un 20 % menor de lo que era cuando comenzó el mandato de la fuerza política que usted integra en el país y en nuestra provincia.

En ese marco, sostuvieron: «Estos datos que ya de por sí son alarmantes, no contemplan el contexto económico del año 2019, especialmente, la suba indiscriminada de precios en alimentos de las últimas semanas. Por este motivo, los intendentes cree necesario que se aumente significativamente la cantidad de alimentos para familias y comedores, además de los cupos para comedores escolares.

También piden desarrollar una apertura de comedores escolares en colegios secundarios y de formación de adultos. También, le solicitaron a la gobernadora que instruya a la Agencia de Recaudación de la Provincia (ARBA) que considere la situación critica en la que se encuentran los pequeños comerciantes -y en especial lo de los barrios más humildes- para que encuentre los mecanismos administrativos y legales que posibiliten flexibilizar las obligaciones tributarias que recaen sobre ese sector. 

El propio ministro de la Producción, Dante Sica, reconoció que «vamos a enfrentar dos meses difíciles». Si bien es cierto que se estudian ampliar las medidas económicas para afrontar la coyuntura, el hambre no puede esperar.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas. 

Agenhoy