El ex ministro de Energía dio su visión sobre la actualidad y el futuro en la Argentina en torno al tema tarifario. Además contó qué se dijeron con el presidente Mauricio Macri al ser echado en junio de 2018, y explicó qué representa para él, el jefe de gabinete Marcos Peña.

Aranguren cargó con todas las responsabilidades por sobre el presidente Mauricio Macri. «La decisión de haber tenido un equipo heterogéneo fue del Presidente y la decisión de homogeneizarlo también. El Poder Ejecutivo es unipersonal. Muchas veces le echamos la culpa al otro para no cargársela al único responsable de que eso ocurra, que es el Presidente«, aseguró el ex funcionario quien aclaró: «lo digo con el respeto que le tengo porque cuando alguien dice que Macri no labura no sabe de qué habla».

Al hacer referencia directa a Marcos Peña, manifestó: «Pienso que es un cientista de la política, alguien que piensa que la sociedad se puede manejar desde un laboratorio. Es inteligente, pero él no estaba en las cosas diarias. Estaba más que nada conectado con las variables sociales, con lo que estaba pasando en las encuestas, es decir, nunca he tenido yo con él una reunión de gestión propiamente dicha».

«La gestión eran Quintana y Lopetegui y él estaba dedicado a la estrategia política. Desde mi punto de vista con un optimismo exacerbado que terminaba siendo voluntarismo más que optimismo. Pero Macri lo escuchaba mucho», remarcó el ex funcionario.

Además, contó una intimidad de esos primeros días de gestión. «Mi primera experiencia fue el 6 de enero de 2016. El 1° de febrero teníamos que aumentar las facturas eléctricas porque era el momento, cada seis meses tenían que aumentar, y teníamos que hacer, para recuperar el marco regulatorio, una revisión tarifaria transitoria, algo rápido para poder implementarlo y normalmente es preferible, cuando uno tiene que dar una mala noticia darla toda de golpe en lugar de darla cada seis meses. Porque además era el momento político, era el momento de hablar de la herencia».

Y continuó: «tuve una reunión de cuatro personas con una propuesta que era mía y que era qué hacer el primero de febrero y éramos Marcos, Gustavo, el Presidente y yo, y la propuesta mía era aumentar 450% de golpe. En esa reunión tres estábamos a favor de esa propuesta y había uno que no. Marcos empezó a hablar de que la gente no nos había votado para que vengamos con un hachazo ni que le hablemos del pasado. Nos votó por el futuro. Mauricio y Gustavo escuchaban y la discusión la llevábamos dos. Y Marcos era más de los globos, las flores, de que la gente nos votó porque le íbamos a dar un futuro mejor«.

Cuando el periodista José Luis Brea le preguntó si fue malo el gradualismo, Aranguren señaló «yo tampoco soy un loco ni un kamikaze; yo lo que digo es que en ese momento la gente sabía que (lo de las tarifas) estaba mal. Tendríamos que haber hablado más de la herencia».

Por último, cuando se le consultó si se iba desilusionado de su paso por el Gobierno, manifestó que «no, cuando me fui le dije a Macri dos cosas: primero le agradecía por la oportunidad que me había dado de intentar contribuir en lugar de estar quejándome siempre de lo que hacían los funcionarios, contribuir en mejorar el sector que yo conocía más. Y, segundo, dije que salía desilusionado porque había terminado haciendo algo que él dijo que nunca iba a hacer: lo políticamente correcto. La respuesta de él fue: “sos un h.d.p. en el sentido de que le estaba apuntando a lo que realmente terminó haciendo, lo políticamente correcto».

Melisa Delgado Niglia