La suba del dólar, ocurrida en los últimos días, llevó a que se diluyera la recuperación del poder de compra que había registrado la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Hijo/a Discapacitado a partir de la decisión adoptada por el gobierno nacional de adelantar -en marzo pasado- el pago por movilidad, estableciendo un aumento total del 46%.

«Los dos pagos extras de 1000 pesos por hijo, que se aplicarán solamente en septiembre y octubre, son medidas positivas, pero absolutamente insuficientes», señaló Walter Martello, Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia de Buenos Aires. «Y se corre el riesgo de que, en caso de no adoptarse medidas de fondo, la situación de los sectores socialmente más postergados sea aún peor que la actual a partir de noviembre».

Cabe destacar que la próxima actualización del beneficio que otorga el principal plan social de la Argentina recién se concretará en 2020. 

Para entender la situación es necesario establecer algunas comparaciones numéricas. En mayo de este año, los $2.652 de asignación que se cobra por hijo equivalían a 57,22 dólares. La estabilidad cambiaria de la época prelectoral posibilitó una leve recuperación del poder de compra, en comparación con el valor de la moneda extranjera (no necesariamente en torno a la inflación), llegando a representar casi US$ 62 durante el mes pasado. Pero todo se derrumbó el lunes último tras la abrupta devaluación, a punto tal que la AUH pasó a ser en agosto de apenas US$ 46,42, el valor más bajo medido en función de la divisa norteamericana de los últimos seis años.

En ese sentido, en caso de que en septiembre se mantenga el tipo de cambio, en torno a $61, los $3652 que cada beneficiario/a percibirá por hijo/a representarán US$ 59,8, por encima de 2018, pero muy por debajo de lo que se registraba en 2016 y 2017.

Una situación similar podemos observar con la Asignación por Hija/o Discapacitado: era de US$ 186 en mayo, pasó a ser US$ 208 en julio y actualmente –sin contabilizar el pago extra de septiembre y octubre- solo llega a los US$ 148.

¿Qué se puede hacer?

Pese a la magnitud de la crisis, que ya se visualizaba a principios de 2019, el gobierno nacional decidió no renovar el mecanismo de reintegro del 15% del IVA por compras realizadas con tarjeta de débito por parte de jubilados y beneficiarios de planes sociales.

Hasta el año pasado este régimen alcanzaba a más de 1,5 millones de personas, incluyendo beneficiarios/as de la AUH y de la Asignación por Embarazo; jubilados/as y pensionados/as que cobran el haber mínimo, y personas que perciben pensiones no contributivas.

El decreto 94/18 extendió hasta el 31 de diciembre pasado el sistema de reintegro del IVA. Se cumplió el plazo y la devolución dejó de realizarse. A su vez, el límite de 300 pesos de reintegro mensual, establecido por el gobierno nacional, ya había quedado absolutamente desactualizado por los aumentos de precios.

El monto promedio de devolución para los beneficiarios de planes sociales, según reconoció el Jefe de Gabinete en uno de los informes que elevó al congreso nacional, fue de apenas $38,30 durante 2018.

Fuente: WalterMartello.com.ar

LF