La distribuidora Edenor presentó 20 denuncias penales tras detectar conexiones clandestinas en 19 viviendas y un espacio común de un barrio privado del partido bonaerense de Pilar, e inició el reclamo a sus propietarios de una deuda de 1,2 millones de pesos por la energía consumida no registrada.

La compañía informó que el operativo de control que permitió detectar las irregularidades se realizó en el barrio privado «La Lomada», ubicado en el kilómetro 45 de la ruta Panamericana, el mismo que en 2015 ganó páginas de los medios luego de un vecino dejara entrar a un grupo de matones armados para golpear a otro.

Durante el operativo, que duró unas 10 horas y la empresa realiza como parte de las acciones integradas para combatir el fraude de energía en todas sus modalidades, se detectaron unidades funcionales y un espacio común, con medidores manipulados y conexiones directas clandestinas para registrar menor consumo que el real.

A partir de la detección de los fraudes, el retiro de las conexiones clandestinas y el cambio de los medidores manipulados por nuevos, Edenor realizó la denuncia penal.

Además de la acción penal, la compañía intimó por la via admiministrativa a los clientes a los que se les detectó el fraude, el pago de la energía consumida que no fue registrada, más las penalidades correspondientes que ascienden a 68.376 kWh o $1.247.000.

Los enganches clandestinos, al no contar con las medidas de seguridad requeridas, causan picos de tensión y afectan la calidad del servicio que reciben los vecinos.

Hace unos años, en 2015, el mismo barrio cerrado fue noticia cuando un conocido publicista facilitó el ingreso de un grupo de supuestos amigos para amenazar y golpear a otro vecino.

Cuando la seguridad del barrio intervino, los hombres que apoyaban al publicista escaparon, pero cinco de ellos llegaron a ser demorados. Les encontraron dos pistolas calibre 22 y un revólver calibre 32, según informó la departamental de Pilar en su momento.

Agenhoy