Tres mujeres, una de ellas también militante del PRO, decidieron difundir sus testimonios en los que relataron abusos sexuales por parte de Manuel Mosca, actual presidente de la Cámara de Diputados bonaerense.

La denunciante que pertenece al PRO es también empleada pública y decidió realizar una denuncia por acoso y abuso sexual ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema. Ayudada por un grupo de dirigentes oficialistas e inspirada por las denuncias públicas que se repiten en otros ámbitos, la mujer asentó la denuncia contra un hombre clave en el armado de listas bonaerenses del PRO.

Por su parte, Mosca pidió a María Eugenia Vidal y pidió licencia para apartarse de su banca por 60 días, al tiempo que requirió su desafuero ante el cuerpo de legisladores, que tratará su situación el 9 de mayo. Los hechos habrían ocurrido antes de 2015, cuando Mosca trabajaba en el Ministerio de Gobierno de la Ciudad y se encargaba del armado político en la séptima sección electoral de la provincia.

El presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, por su parte, inició un caso judicial en diciembre. En los últimos días de 2018, Mosca radicó una denuncia por extorsión en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 11 de La Plata, a cargo de Álvaro Garganta. Según esta denuncia, Mosca y sus colaboradores recibieron mensajes, comentarios y rumores que indicaban que se preparaba una denuncia en su contra por delitos sexuales. El legislador aseguró que existieron, al menos, dos mensajes intimidatorios, que hubo un ofrecimiento de dinero y aportó material.

El lunes, a 48 horas de la denuncia en la OVD, Mosca se acercó a la fiscalía a ampliar su declaración y denunció una intimidación política. En simultáneo, hizo un pedido de licencia para dejar su banca por 60 días y requirió que le quitaran los fueros «a efectos de facilitar el normal desenvolvimiento de cualquier proceso judicial».

LF