En su entorno comentan que «quiere sacarle de una vez por todas la careta a la gobernadora». Está convencido que «su gestión contó con protección mediática y que ella es igual a Macri».

Axel Kicillof ya tiene casi definidos los lineamientos básicos de su discurso ante la Asamblea Legislativa. Contará en la legislatura con la presencia casi segura de Cristina, su madrina política, a quien le blindará el territorio. Sus allegados se animan a decir que el miércoles 11 a las 9.30 comenzarán a escucharse las primeras detonaciones de un discurso que apunta en su parte medular a sacudir el polvo de la pesada herencia que le deja María Eugenia Vidal, a la que tipificó como «tierra arrasada».

Hablará durante dos horas aproximadamente y dará cuenta con precisión matemática las deficiencias detectadas por su equipo en cada una de las áreas.

La letra de ese texto viene despuntando de la pluma del propio gobernador electo y de su esposa, Soledad Quereilhac, doctora en letras, quién tendría a su cargo el tamiz gramatical. También aludirá a los ejes programáticos del «Plan Esperanza«, la manera de encender las luces del círculo virtuoso de la economía. Se habla de un ambicioso programa de construcción de viviendas, poner de pie a las pymes que hoy muestran la cara triste del 40% de su capacidad ociosa y generar miles de puestos de trabajo.

VACIAMIENTO DEL IOMA Y BANCO PROVINCIA

Kicillof también denunciará el virtual vaciamiento del IOMA y señalará que se subejecutó el presupuesto 2016-2017, desconociéndose dónde fue el dinero. Además, habrá un capítulo muy crudo para lo actuado en el Banco Provincia. Allí pondrá énfasis entre otras cosas, que de la entidad se esfumaron 5.600 millones de pesos en las compras con la promoción en supermercados que tuvieron un fin electoral para Vidal. Según datos oficiales más de 600 mil clientes, mayormente empleados públicos y jubilados realizaron casi 800 mil compras.

En  el entorno de Kicillof se sostiene que el discurso tendrá una parte histórica, otra coyuntural acerca de cómo están la provincia y el país, y una final vinculada a los lineamientos del gobierno de lo que él propone y lo que quiere hacer con la provincia. Pondrá además énfasis en su proyecto integral productivo y de desarrollo para los próximos años, y sobre aquellas metas y propuestas que tiene para gobernar.

LA DEUDA PROVINCIAL ES DETONANTE

Una de las partes más ríspidas, serán los pormenores de la deuda provincial. Los equipos técnicos del Frente de Todos evalúan que el agujero financiero superaria los 11 mil millones de dólares. En ese capítulo, Kicillof pondrá acento en que durante la gestión de Vidal fueron a la quiebra más de 3.300 pymes y 9 unos mil comercios debieron cerrar sus puertas. Pero además, aludirá a que se perdieron 87 mil puestos de trabajo y que más de 1,7 millones de personas cayeron por debajo de la línea de la pobreza.

La deuda, la emergencia alimentaria, la falta de mantenimiento en infraestructura educativa -tema que abordarán a partir del verano-, la falta de medicamentos para los jubilados, el estado de los hospitales y la seguridad, son nichos que también ocuparán el foco de las críticas.

Pese a que Vidal dijo en su reseña que la deuda que le deja a Kicillof es casi la misma que Daniel Scioli le transfirió a ella, las primeras espadas del ex ministro de Economía sostienen que trepó 447%. La mochila que recibirá el próximo gobierno será, así, casi seis veces más pesada que la heredada por Cambiemos al iniciar su gestión cuatro años atrás.

Los especialistas sostienen que el ciclo de endeudamiento registrado estuvo acompañado por una transformación en la composición y los plazos de sus pasivos que exacerba la vulnerabilidad de las finanzas provinciales. El incremento en el peso de la deuda en moneda extranjera y la reducción en el plazo de los vencimientos condiciona, a su vez, el inflexible presupuesto bonaerense.

A esas conclusiones ha llegado el Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (IDESBA), que estimó que la carga adicional de intereses para el próximo mandato escaló más de 100 mil millones de pesos sólo como consecuencia de la corrida cambiaria validada después de las elecciones primarias.

LO QUE SE CHUPARON LOS INTERESES

El stock de los pasivos bonaerenses pasó de 122.085 a 667.746 millones de pesos entre diciembre de 2015 y agosto de 2019. También se detectó que la relevancia adquirida por la deuda en dólares impacta de lleno sobre las finanzas públicas provinciales que, ante cada salto en el tipo de cambio, registran una escalada en tamaño de su deuda expresada en pesos.

Las cifras oficiales del Ministerio de Economía bonaerense que publicó el IDESBA, muestran que entre fines de 2015 y mediados de 2019 el peso de la deuda en relación al producto bruto geográfico pasó de 5,1 a 8,3 %.

Se preguntan : ¿Qué se podría haber hecho sólo con los intereses pagados en los últimos tres años si se hubiera invertido en obras públicas?”. Los investigadores estiman que el poder de compra de los fondos destinados a pagar intereses entre 2016 y 2018 asciende a 99.234 millones de pesos. Esos recursos son equivalentes a 8.345 jardines de infantes de 10 aulas, 4.109 escuelas de 10 aulas, 599 centros de hemoterapia de 1750 metros cuadrados o 25 hospitales de alta complejidad de 40.000 metros cuadrados.

La relación entre la deuda y los recursos presupuestarios de la provincia permite dimensionar el incremento en el peso de los pasivos. Aun cuando los ingresos provinciales fueron apuntalados desde la Casa Rosada, entre 2015 y 2018, la deuda pasó del 44,5 al 69,2 % de los recursos provinciales.

LA CONSTRUCCION DE MILES DE VIVIENDAS

También hay que decir que no todos serán palor en el discurso de Kicillof. Dará cuenta también del Plan Esperanza. En ese frente, intentará reactivar el consumo para que tenga impacto inmediato. Uno de esos frentes contempla el lanzamiento de un programa de financiación para la construcción de miles de viviendas.

El gobernador electo considera que tender a resolver el problema habitacional es una de las prioridades que debe encarar su gestión, entre otras, como la reconstrucción del capital de trabajo de las pequeñas y medianas empresas.

La intención es lanzar un esquema similar ProCreAr Solución Casa Propia, que a diferencia del UVA, fue un programa que combinó crédito hipotecario, ahorro de las familias y una bonificación del Estado nacional, en un esquema de cooperación entre el sector público y los bancos. También está previsto un Ahora 12 a través del Banco Provincia reactivar la rueda virtuosa del consumo.

Lo que queda claro, es que no habrá jefes comunales en la cabecera de playa del gobierno provincial. Se cree que con el sillón de la vicegobernadora Verónica Magario, esa dosis está cubierta. Es probable sí que se les asignen lugares en organismos del Estado como el directorio del Banco Provicia, AUBASA, ABSA, IOMA o el Tribunal de Cuentas, además de la delegación provincial de ANSES, entre otros. Lo que podría ser un hecho, es que Eduardo Santín iría a la presidencia del IPS. Sería una suerte de «pago» del presidente entrante para los radicales no macristas.

De hecho, el ex diputado nacional en varios periodos, integra el Movimiento Nacional Alfonsinista, que responde a Leopoldo Moreau, aliado del Frente de Todos, y que integran también el presidente del partido Concertación-FORJA, Gustavo López, y el legislador porteño Leandro Santoro.

EL NUEVO GABINETE CALIENTA MOTORES

El jueves 12 de diciembre jurarán los ministros. Si bien es cierto que aún Kicillof no oficializó los nombres de su equipo, ya estaría definido. En esa dirección, el experto en finanzas Pablo López, sería el próximo ministro de Economía provincial, mientras que Augusto Costa podría asumir en el Ministerio de Producción, que incluiría las carteras de Trabajo (donde suena Mara Ruiz Malec), Agroindustria (donde quedaría Javier Rodríguez) y Ciencia y Tecnología. En tanto, Carlos Bianco, de extrema confianza de Kicillof, sería su Jefe de Gabinete.

Juan Cuattromo, en tanto, sería el titular del Banco Provincia y Cristian Girard, el de Arba. Mientras que la novedad por estas horas es que comienza a destaparse la carta de Seguridad. Y la que asoma es la figura de Sergio Berni. La otra postulante, Cecilia Rodríguez, también con un paso por el área durante la administración de Cristina Fernández de Kirchner, es percibida como una teórica solvente, pero por la experiencia el cargo quedaría reservado para Berni.

Juan Martín Mena aparece como número puesto para Justicia, otra pieza que estaba suelta. Si esas fichas se confirman, restará poco por saber del gabinete: si efectivamente habrá algunas fusiones además de la de Producción, como Medios con Asuntos Públicos, bajo el mando de Jésica Rey, de las personas de mayor confianza de Kicillof; y las secretarías, Legal y Técnica y General, con Federico Thea.  

Los hombres de mayor confianza de Kicillof se movieron por distintas áreas de manera indistinta, pero siempre con discreción. Sobresalió, Carlos Bianco, su mano derecha y destacado motor de su campaña, que sería el próximo jefe de ministros. Kicillof solo responde a Cristina y trabajará con su ayuda, en el blindaje de la provincia para afirmar el dominio de la ex presidente en el territorio que más cosecha votos.

Algo para tener en cuenta, cualquier diagnóstico que se trace de aquí a los próximos meses será coincidente con el temor que ya expresó la mayoría de los gobernadores. Tiene que ver con que en 2020, las finanzas provinciales entrarán en una zona de mayor turbulencia, producto de la persistente caída de los ingresos propios, la falta de financiamiento y el creciente aumento del gasto corriente derivado de una curva inflacionaria que no promete dar tregua, al menos en el corto plazo.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas. 

Melisa Delgado Niglia