A raíz de la fuerte caída en ventas de la firma que dirige Luis Pagani tomó medidas drásticas en el marco de una profunda crisis en la industria.

La medida afecta a los operarios de las plantas de Colonia Caroya, en Córdoba, donde se producen chocolates; Villa Mercedes, en San Luis y Salto, Buenos Aires, donde se fabrican galletitas, y Reducción, Tucumán, con la elaboración de caramelos duros, turrones y otros subproductos.

2.500 trabajadores de la firma adelantarán las vacaciones a partir de mediados de este mes y ello obedece a la baja en el consumo y al elevado stock.

Pagani había advertido que la crisis es «grave» y reconoció que Arcor «no escapa» a esa situación.

Este adelantamiento de vacaciones se suma a la decisión de la compañía de cerrar dos plantas: una en Mendoza donde se fabricaban productos La Campagnola y otra en Choele Choel, Río Negro, donde se producían conservas de tomate.

Permanecerán sin actividad durante una y dos semanas las fábricas de Colonia Caroya, Villa Mercedes, Salta y Reducción, y desde la empresa aseguraron que los trabajadores fueron notificados con 45 días de anticipación.

Arcor cuenta con más de 30 plantas en todo el territorio nacional, emplea a 14 mil personas y durante el año pasado facturó más de 85.000 millones de pesos, aunque tuvo pérdidas por mil millones.

Melisa Delgado Niglia